En un rincón de nuestra mente permanece esa persona intrépida, atrevida, desaprensiva, con un don inquisitivo y con una agradable elocuencia que siempre consigue convencernos de hacer cosas de las que no estamos totalmente seguros. Claro está, ese rincón esta más o menos desarrollado dependiendo de la persona con la que tratemos, pues dicen que depende del lóbulo del cerebro que desarrollemos más, seremos del bando creativo o del analítico.
Aquí os dejo un vídeo que me llamó la atención para que lo comprobéis:
Al ver esto comencé a indagar sobre el tema, tuve una notable curiosidad, más si cabe por los paradigmas y enigmas que puede llegar a esconder nuestra mente, pues de un tiempo a esta parte la complejidad de la mente humana me tiene perpleja "más si cabe".
Si no, porque intentar explicar que dos personas que han convivido toda la vida en la misma casa, con las mismas personas y el mismo entorno, decidan escoger caminos dispares. Si la genética denota que son descendientes de las mismas personas, por tanto ¿Porqué puede llegar a existir tanta diferencia de personalidades incluso si estas dos personas son gemelas? Porque claro, siempre puede existir la excusa de que al ser la fecundación producida por un óvulo y un espermatozoide diferente, la personalidad sera siempre distinta. Pero en dos personas que han sido creadas en las mismas condiciones... ¿Qué excusas encontramos? ¿Cuál es el motivo que los hace ser diferentes?
Tras varios años de lecturas analíticas he llegado a la conclusión de que lo que nos hace diferentes, es eso, "querer ser diferentes".
Y es lo que se agradece, que cada persona que llega a este mundo quiera abrirse paso en él de una manera distinta al resto, pues los inconformistas son los que cambiarán el mundo.
El resto simplemente será un mero espectador que se quedara sentado sin pertenecer a ninguno de estos cambios, simplemente siendo un participante de ellos y no por voluntad propia.
Cuando veo algo así sin poder evitarlo una frase de Albert Einstein se me viene a la mente: "Todos somos muy ignorantes, lo que ocurre es que no todos ignoramos las mismas cosas".
Por eso me gustaría compartir con vosotros mi reflexión: No hay que ser un para ser reconocido, en esta vida debemos de buscar nuestro don, porque estoy segura de que cada persona tiene algo que lo hace diferente al resto, simplemente lo que ocurre, es que algunas personas nacen con el, y a otras se les desarrollan con el paso del tiempo y descubren que hay algo, que al hacerlo los hace felices, pues bien, ese es vuestro don, buscadlo y no os conforméis con las facilidades, seguid el instinto primario que os dice que servís para ello.
