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lunes, 29 de julio de 2013

confesiones

Ahora había pasado un año, y recordaba todo lo que había pasado como algo muy bonito, si bien no lo pasó nada bien, por aquel entonces, siempre recordaría aquellos momentos como algo único que la ayudaron a afrontar un camino diferente que la condujo hacía su nueva vida.

Susan recordaba como ese día después de hablar con Sergio fue a correr, y lo mucho que lo estuvo lamentando durante los 3 días siguientes, puesto que las agujetas que había sufrido, no la dejaban ni subir un leve tramo de escaleras, lo cual era lo más normal que pasara ya que llevaba 3 años sin hacer nada de ejercicio, al recordarlo Susan se sentía ridícula y no podía parar de reír.

Pero gracias a aquel gesto, poco a poco iba tomando conciencia de lo importante que era el deporte, e incluso se fue aficionando, los días fueron pasando y su afinidad por Sergio iba aumentando a cada segundo, era inevitable no cogerle cariño a aquel muchacho, tenía todo lo que ella había querido en un hombre, y le aportaba algo diferente, la hacía sentirse viva, cuando ya creía que todo en ella había muerto, aunque fuera muy joven, Susan había perdido el interés por todo lo que le rodeaba, y sin embargo ahora era más vital y alegre.

 Al tercer día de conocer a Sergio y tras interminables horas hablando con el llegaron las 5 de la mañana él le había estado hablando de los sitios a los que había viajado, y ella se embarcaba en ensoñaciones imaginándose en ellos algún día no muy lejano, cada vez que hablaban de algo, (daba igual el tema que fuera), Susan se asustaba cada vez más, porque  no era normal sentir eso, por alguien a quien no conocía ni había visto en su vida, cada segundo que pasaba un pensamiento ocupaba más y más su mente y nublaba su conciencia, y ella lo único que quería era acallar esa voz. Decirle que no era posible, que esas cosas nunca salen bien, que solo pasan en las películas, que quizás solo fuera una dulce mentira a la que ella se aferraba, porque no le gustaba la realidad que en ese momento le estaba tocando vivir.

Le daba miedo comentárselo a Sergio porque pensaba que solo eran enajenaciones de una pobre enamoradiza aburrida en su relación y que se ilusionaba con cualquiera. Pero cuando llegó la hora de despedirse porque el sueño ya no les dejaba continuar la conversación, Sergio le dijo:

- Ojala pudieras estar aquí, me encantaría acurrucarte ahora mismo en mi pecho, mientras te acaricio el pelo y...

En ese momento el corazón de Susan, estaba dando saltos mortales ¿CÓMO? La había dejado fuera de línea, ahora ella se sentía como una mera espectadora contemplando lo que ocurría en ese partido, no sabía que decir ni que hacer. Solo era consciente de que las mariposas de su estómago revoloteaban a sus anchas como nunca, que su sonrisa esa noche podía hacerle competencia al brillo de la misma luna, y que sin comerlo ni beberlo, se estaba enamorando cada vez más de aquel desconocido, y eso era algo que simplemente no podía hacer.

- ¿Y?
- Y tengo unas ganas infinitas de besarte.
- ¡Puf! No me digas eso.
- ¿Porqué?
- Porque yo también te besaría y no querría que se acabara nunca, pero siento estropear el momento, porque soy perfectamente consciente de que tengo novio y lo quiero mucho, y ahora mismo me siento muy culpable conmigo misma, por no sentir por él, lo que siento por ti.
- ¿Y que sientes por mi?
- Ojalá lo supiera, ahora mismo estoy tan confusa.
- Lo siento.
- No, no lo sientas, tu no tienes culpa de nada, la culpa es solo mía, soy yo la que esta atada a otra persona y no tú, ojala las cosas fueran diferentes y te hubiera conocido hace 5 años, pero no lo son.
- Ahora me siento mal, como es posible que digas eso a mi me conoces de unos cuantos días y con él llevas toda la vida, no es justo que yo tenga más mérito.
- Lo se, pero es que tú...
- Yo...
-  Me muero de la vergüenza al decirte esto, pero como soy consciente de que quizás jamás te vea, seré valiente...
- Dilo
- Creo que me estas gustando demasiado, más de lo que deberías porque no te he visto en mi vida, y no se... Llámame loca, pero desde el primer día que hablamos, esa noche me fui con una sensación extraña a dormir un cosquilleo en mi estómago, que no era normal. Es que fe tan raro...
- Lo sé, fue como si nos conociéramos de toda la vida, y como si estuviéramos predestinados a encontrarnos.
- ¿Tu también lo sentiste?
- Mucho me temo que sí.
- ¡Uf! Ya creí que me estaba volviendo loca.
- Más bien locos estamos los dos.
- Jamás pensé que algo así podía pasar.
- Ni yo, imagínate como me he de sentir yo, que siento que conecto contigo, que me encantaría conocerte, pero eres algo prohibido, porque jamás se me ocurriría meterme en tu relación.
- Ni yo dejaría jamás que lo hicieras.
- Lo entiendo, se que necesitas tu tiempo, así que si quieres que dejemos de hablar para que te aclares, lo entendería.
- Es que no quiero dejar de hablar contigo, cuando hablo contigo, puedo abstraerme de todo, me siento feliz, y eso hace mucho tiempo que no lo podía decir.
- Me alegro enana que al menos te sirva de algo, pero entiéndeme, yo no quiero ilusionarme con una persona con la que tal vez no llegue nunca a nada. Ni tampoco quiero ilusionarte ni decirte que me elijas a mi, cuando yo no se si soy bueno para ti.
- Eso es un riesgo que tendría que decidir yo, ¿No crees?
- Yo no soy bueno enana.
- Ni yo soy tonta, soy consciente de la edad que tienes y que si no has tenido novia nunca, por algo debe ser, y yo no me considero algo especial como para hacerte cambiar de opinión.
- ¡O si! quien sabe... tal vez sea una locura, o tal vez sea yo, que con el tiempo me estoy volviendo más loco, pero sinceramente si pienso que cualquier día puedes cruzarte con una persona que cambia tu vida por completo, y algo que ahora te parece una locura, tal vez dentro de un tiempo lo verás como un bello recuerdo de un momento de tu vida, que te hizo cambiar por completo. Somos jóvenes, estamos en el momento de hacer locuras, de equivocarnos, levantarnos al tropezar y volver a caer en el intento, pero opino que todo lo que nos haga felices, merece la pena intentarlo. Mira esto.

En ese momento Susan quería morir como podía una persona a tanta distancia de ella, ser su
"yo" masculino. ¿Será verdad eso de las medias naranjas? Y lo de que cada persona esta predestinada a estar unida a alguien que esta hecha a su semejanza.
Susan siempre apoyó la teoría de que los polos opuestos se atraían, pero ahora debía reconocer, que las personas que tienen tu misma forma de ser, ENAMORAN.

Cuando abrió la imagen vio:

- Se feliz enana, y haz siempre lo que te apetezca, al fin y al cabo mañana no sabes quien puede continuar a tu lado. Como no te quieras tu no te querrá nadie.
- No sabes cuanta razón encierran esas palabras.
- Bueno enana creo que es hora de darnos las buenas noches, o los buenos días según como se mire.
- Tontito
- ¿Qué?
- ¡Gracias!
- ¿Porqué, si yo no hice nada?
- Algún día lo sabrás ;)
- Anda enanita, duérmete que ya te hace falta.
- Ahora mismo si que te besaría, no te puedes ni imaginar las ganas que tengo.
- Y yo te lo devolvería y no dejaría que te fueras, porque te apresaría entre mis brazos.
- Que dulce condena :)
- Guapa.
- Tonto.
- Hay que ver como me tratas.
- Porque te lo mereces.
- Enana bipolar,
- :p Buenas noches cariño.
- Eso me ha gustado más jeje ¡Muak!
- ¡Besotes! :*)

Esa noche durmió como nunca hasta entonces, rebozaba tanta felicidad, no quería despertar de aquel sueño, ni quería pensar en nadie que no fuera en ellos, aunque aquel momento solo durara esa noche disfrutaría cada instante como si fuera el último.

viernes, 5 de julio de 2013

Ella abrió los ojos

Cuando abrió los ojos lo primero que hizo fue mirar el teléfono, eran las 12:30, miró el whatsapp, tenía un mensaje de Hugo. Simple, claro y conciso:

- Buenos días.

Al leerlo Susan resopló... ¿Se podía ser más soso? Ella le había escrito esa mañana un mensaje bastante amplio... Y el seguramente ni se abría molestado en leerlo tachándola de pesada, ¿Porqué pasa siempre lo mismo? Susan tenía la rara sensación de que era la única que se esforzaba en poner algo de romanticismo, Hugo, sin embargo, actuaba como si no le importara, como si ya estuviera acostumbrado a la situación, por lo que el paso de los días le resultaban indiferentes...
Ya apenas hablaban por teléfono por las noches, aquellas eternas conversaciones, entre risas y bromas se habían reducido a un "buenas noches"- ¿Qué tal el día? -¿Tienes algo que contarme? -No
-Pues hasta mañana...

Odiaba esa sensación, de que cada vez que lo llamara era como si lo estuviera molestando, porque él le daba a entender que era como una obligación a la que se habían acostumbrado desde que eran pequeños, a Susan eso la cabreaba de sobremanera, porque se supone que en una relación las cosas se deben hacer porque las sientes, y no por el mero hecho de que se hayan implantado en tu rutina.
¿Dónde estaba el amor? Porque ella que siempre se había considerado como una romántica empedernida, los últimos meses para poder encontrarlo y tener una idea ficticia de él, lo único que podía hacer era leer libros, y ver películas, de esa manera la mantenían distraída, le recordaban que el amor era el sentimiento más bello de este mundo, y despertaban un ápice de esperanza en ella, queriendo volver a encontrarlo.

Aunque cada día que pasaba el suyo iba muriendo poco a poco, Susan siempre ponía el mismo símil, y llevaba toda la razón del mundo. "El amor no es un sentimiento que se construya en un solo día, al igual que tampoco se puede perder en un día, son una serie de actos que van completando a dos personas, y las ayudan a entenderse mejor y a completar de uno la parte que le falta al otro, de esa misma manera, si no riegas tu amor día tras día como si fuera un hermoso jardín del que te tienes que sentir orgulloso, se secará. Y cuando quieras recuperarlo, ya será demasiado tarde para ello".

Y aunque se sentía culpable porque ayer se había ilusionado con otra persona que no era su pareja, fue consciente que de los veinte mensajes y 5 llamadas que le había hecho a Hugo el solo le había contestado a una, y su respuesta no fue del agrado de Susan, siempre ocupado... Ya no tenía tiempo para ella, y eso la hacía sentirse muy incomoda, y no quería ser un estorbo para nadie, así que por último desistió en su intento y pensó que si quería algo, pues ya daría él señales de vida, y para la no sorpresa de ella, solo le escribió un mensaje de buenas noches, al que no prestó mucha atención, porque estaba cansada de cabrearse.

Quizás tendría razón Hugo, quizás se estaba volviendo pesada, pero replanteándoselo mejor, era imposible, prácticamente siempre habían mantenido una relación a distancia, era lo normal entre ellos, y con la llegada del whatsapp, todo había empeorado, porque al parecer la ú¡nica función de Hugo era meterse en la aplicación para controlar las horas de conexión de Susan, ¿A qué venía tanto control? No quería hablar con ella, pero tampoco que ella hablara con los demás, y sinceramente ya se estaba cansando de ese jueguecito. Susan siempre había sido una persona "cabezota" pero Hugo era su debilidad, y siempre cedía ante sus peticiones. Pero ya se le hacía demasiado cuesta arriba, agachar la cabeza como una sumisa y continuar hacía delante, soportando recriminaciones y constantes críticas, ¡Ya no podía más! No se haría la ciega más veces, y  si él no ponía nada de su parte y no abría los ojos, ella tendría que tomar la decisión por él.

Susan había pasado los dos últimos años diciendo que no se veía con él, que estaba cansada de discusiones, de control, de dar constantemente explicaciones, en resumen: "De no ser libre", tener que pedir siempre permiso como si Hugo fuera su padre, la quemaba por dentro, sentía que cargaba con demasiado peso ya en su cansada espalda, y no tendría porque ser así, una relación no debería ser así...
Pero siempre que intentaba dar el paso y dejarlo pasa algo, y no se podían separar, pasaban una semana de luna de miel, y a la segunda vuelta a la rutina, las amonestaciones servían ya de poco, y los cambios eran imposibles.

Nadie puede someter, e imponer una idea a alguien, si esa persona no lo hace por si sola, quizás es, porque su manera de ser simplemente no es así, y no se trata de la persona que estamos buscando...

- ¿Qué tal la mañana?
- Pues ocupado, ¿No lo sabes ya? Deja de hacer siempre las mismas preguntas.
- Puf, ok entendido, te dejo tranquilo.
- Ok.

Susan en ese momento tenía unas ganas irrefrenables de chillar, y de ahogar a Hugo con la almohada ¡Maldito borde!
En ese momento recordó a Sergio, se metió en el chat de Apalabrados y leyó:

- ¡Buenos días enana! levántate ya que no son horas de seguir durmiendo que vas a juntar la mañana con la siesta ;).

Su corazón dio un vuelco, ¿Cómo era posible que aquella frase alegrara su mañana de esa manera?
No quería abrir los ojos y darse cuenta de lo que pasaba porque para ella, era más sencillo, seguir en lo conocido, que aventurarse y quedarse sola, aunque lo que estuviera en juego fuera su felicidad.

- ¡Buenos días dormilón! ¿Haciendo referencia al osito que llevas dentro? jeje
- Cualquiera diría que anoche estuviste despierta hasta las tantas jajaja
- ¡Que vá! estaba durmiendo plácidamente, y tuve un sueño muy bonito.
- ¿Ah si? ¿De que trataba?
- Si te lo contara tendría que matarte... :)
- jajaja FANFARRONA
-FEO
- TONTA
- PAYASO
- ¡Oye! Que esa me dolió, que una niñata del tres al cuarto me dijera eso hirió mi corazoncito. :(
- ¡Ah! ¿Pero tu tienes de eso?
- Já Já Já.
- ¡Yo también te quiero! ;) ¡¡Picao!!
- Yo no me pico...
- Jajaja ¡Ni yooo! ¬¬
- ¡Anda niña ponte a limpiar o haz algo útil!
- Lo que me quedaba ya por ver... ¡Encima! ¿Qué eres machista?
- Jajaja no... La igualdad ante todo, pero he de reconocer, que yo no tengo tiempo para estar en mi casa, ni mi padre tampoco así que tenemos contratada a una señora que nos limpia.
- Jajaja ¡Que arte! Entonces tienes nivel, ¡madre mía!
- Si, bueno... a mi padre no le va mal, montó su empresa cuando era joven... y ahora pues tiene lo que quiere.
- Entonces, eres un ¡braguetazo!
- Jajaja el dinero lo tiene mi padre no yo, lo único que tengo yo es una hipoteca.
- ¿Tus padres que están separados?
- ¿Porqué lo preguntas?
- Porqué siempre los mencionas por separado, y en lo que respecta a tu casa siempre la mencionas como de tu padre...
-¡Chica lista!
- Observadora más bien.
- Si están separados.
- ¿Desde hace mucho?
- Desde que yo tenía 15 años.
- Entonces te pillo mayor.
- Si bueno, pero la adolescencia es una mala edad, y me metí donde no debía.
- ¿Y eso? ¿Fue una separación conflictiva?
- Si, yo diría que bastante, pero vamos lo típico... Mi padre engaño a mi madre con otra y  cuando mi madre se enteró, pues vivir en mi casa se volvió un infierno, las peleas eran constantes, mi hermana no era muy consiente de ello, porque era pequeña, así que supongo que yo me lleve la peor parte, mi padre dejó a mi madre con una mano delante y otra detrás y para mi eso fue algo imperdonable.
- Supongo que es normal que en ocasiones así nos pongamos siempre a favor de nuestras madres, porque al fin y al cabo son ellas las que tiran de nosotros.
- La verdad enana, es que yo en esa época me volví un rebelde sin causa, fui al trabajo de mi padre, buscando a esa mujer, la llame de todo... E incluso estuve una noche en el calabozo por robar, había perdido el norte completamente, y la gente con la que me juntaba, no eran buenas influencias que digamos...
- ¡Dios! ¿En serio? ¡Que fuerte!
- Jajaja ya te dije en una ocasión que yo no era bueno enana.
- Ya veo ya...¿Es por eso que nunca has tenido novia?
- ¿Porqué?
- Porque después de todo lo que pasaste con la separación de tus padres te dio miedo creer en el amor, y atarte, para evitar así que te hicieran daño.
- Puede ser, nunca me había parado a pensarlo, la verdad, pero me gusta demasiado la libertad como para perderla, veo a mis amigos que están con novias y al final todos acaban cambiando y yo no quiero que me pase eso.
- Es un proceso que se llama madurez, jajaja con tu edad lo más normal es que la gente se case, tenga hijos... Y no siga viviendo con sus padres. La verdad es que es muy raro, porque eres un chico interesante, un buen partido, eres guapo... No se que haces hablando con una persona como yo.
- ¿Cómo tú? No vuelvas a decir eso, si no quieres que m enfade, ya sabes lo que opino sobre el físico, no tiene más importancia, y la verdad ya querrían la mitad de las mujeres que he conocido tener una personalidad como la tuya.
- Quizás no has encontrado a una mujer con esta personalidad, porque tampoco la estabas buscando...
- Puede ser jejeje. ¡Deja de psicoanalizarme! Te he contado a ti más cosas en dos días que a amigos míos, que conozco de toda la vida, no se porque pero me transmites mucha confianza.
- A mi me pasa lo mismo, por lo menos veo que no soy la única a la que le pasa.
- ¡Que va! Si ayer estaba trabajando y te leía entre semáforo y semáforo, no se como no me la pegué, pero no se porque no podía dejar de hablarte, me paso algo raro, que no me había pasado antes...

A él también, madre mía entonces no eran imaginaciones de mi ya desvariada cabeza, él también lo ha sentido, en ese momento en la barriga de Susan comenzó a crecer un incipiente cosquilleo ¡No puede ser! ¡Mis mariposas han vuelto! ¡Creí que no volvería a sentir algo así jamás! En su rostro se dibujo una pánfila sonrisa, similar a la de una quinceañera enamorada. ¡No puede ser! ¡Esto no me está pasando! Se pellizcó para comprobar si estaba despierta.
¡Auu! Si no es mi imaginación, esta pasando de verdad.

- Maldita sea peque no me digas esas cosas.
- ¿Peque? Si soy 5 años mayor que tu jejeje
- Es a modo de cariño...
- Jejeje ¡Sabes! Quería preguntarte una cosa...
- Si, pregunta lo que quieras.
- ¿Tú estás bien con tu novio?
- Puf, yo creo que sí, a ver ahora no nos peleamos tanto, también puede ser porque ya no hablamos demasiado, pero si te soy sincera acaba de pasarme algo contigo que no me había pasado en mucho tiempo y estoy asustada.
- ¿El qué?
- Las mariposas...
- Jajajaja ¿Te pongo nerviosa?
- Un poco, y eso que estoy lejos...
- ¡Ya! Pues eso es lo que más asusta, que si te llegara a conocer de verdad, a saber lo que me pasaría... Me siento muy culpable en este momento.
- ¿Porqué? Solo estamos hablando...
- Ya pero supongo que si lo hiciera él a mis espaldas, a mi no me gustaría, y hay un refrán que dice: "No hagas lo que no te gustaría que te hicieran a ti".
- El ser humano es egoísta por naturaleza, y si tú no piensas en ti misma nadie lo hará, te lo aseguro... Tú no sabes lo que hace él cuando no está contigo, mis amigos tienen o han tenido novia, y te sorprendería saber la de cosas que hacen.
- Mejor no saberlo... Pero se que él no es así.
- Nunca pongas la mano en el fuego por nadie enana.
- Eso lo dices porque nunca te has enamorado, si no me entenderías.
- Puede ser, pero te aseguro que si él estuviera tan enamorado, no te dejaría tanto tiempo sola, después de todo el tiempo que lleváis juntos, lo que te queda al final es el cariño.
- Tienes toda la razón.
- De todas formas, si no te sientes cómoda, dejamos de hablar y punto.
- Si el problema, es que cuando hablo contigo me siento viva otra vez, no se es como si hubiera estado callada durante mucho tiempo y por fin hay alguien que me ve tal y como soy y quisiera escuchar lo que tengo que decir.
- Eres una chica muy inteligente, e interesante, quizás tu problema es que tu misma no te hace valorar.
- Mira, he encontrado una foto mía en la que salgo sola.

Susan le mando una foto, de una comunión a la que había asistido ese año, estaba sentada, con la mirada distraída, lucía un vestido corto color coral, adornado con un solo volante en diagonal, era discreto y elegante y el cuello era de barco, para no lucir escote, porque Susan odiaba enseñar sus atributos, con tirantes anchos,  ese día no había ido a la peluquería, ella misma se había alisado el pelo, y su maquillaje era muy discreto, apenas llevaba adornos, porque no le gustaba cargarse de complementos, lo único que llevaba era un brazalete ancho dorado en la muñeca izquierda.

- ¡Eres muy guapa, y sencilla! Así son las mujeres que me gustan a mi, no entiendo como no te valoras.
- ¡Va! Deja de pelotearme que no me gustan los halagos, me hacen sentirme incómoda.

Ese día recordaba que se había estado preparando a conciencia para estar guapa, para Hugo, y cuando lo vio lo único que él le dijo fue:
- Ese vestido es muy corto.
Susan enfureció porque fue como a ver tirado todo ese tiempo a la basura, ya no se veía guapa, y cuando la gente que conocía la halagaba ella se sentía aún más incomoda, porque la única atención que quería haber llamado, había pasado totalmente desapercibida, Si no hubiera sido porque ese día amigos que Hugo y Susan tenían en común se sentaron con ella y le amenizaron la estancia, Susan habría salido de allí corriendo, porque Hugo no paso ni un solo instante a su lado. Como las parejas normales.

- No te peloteo, te he dicho la verdad, ahora si no quieres creerme haya tú. Pero me da rabia eso...
- ¿Él qué?
- Que tu estés tan ciega y no puedas ver lo mismo que veo yo.

En ese instante el alma de Susan descendió hasta sus pies, se levantó de su cama, y fue corriendo a mirarse en el espejo, ¿Qué verá este  hombre en mí que yo no puedo ver? Al levantarse la camiseta se dio cuenta que la barriga que antes le causaba tantas molestias, ya no estaba, que los shorts que llevaba de la talla 36 le estaban bastante anchos, y que tenía una figura perfecta a sus ojos. ¡Dios mío! ¿Cuándo ha pasado esto? Cogió en móvil y se hizo una foto lanzándole un beso... En ese momento, no le importo su pelo revuelto de recién levantada, ni que su cara no tuviera maquillaje, se sentía bien, estaba por primera vez en mucho tiempo cómoda en ese cuerpo y no sentía vergüenza de él.

Cuando Sergio vio la foto le contesto:

- Ves, eres guapa hasta recién levantada.

Su sonrisa era infinita, y si no llega a ser por que estaba descalza y podía sentir el frio suelo bajo sus pies, juraría que en ese momento estaba flotando.

- ¡Salamero!
- ¡Tonta! Te voy a tener que dejar que voy ha salir con la bicicleta, que tengo que hacer algo de ejercicio.
- Así que te cuidas.
- Si ya te contaré esa historia más adelante...
- ¿Sabes que?
- ¡Qué?
- Que hoy me siento bien, así que creo que voy ha salir a correr, que hace mucho que no hago ejercicio.
- Bien dicho, ¡Ahora hablamos!
- ¡Hasta ahora feo!
- Muak ;)
- Un besitooo! ;p






jueves, 4 de julio de 2013

Pensamientos inusuales

Llegadas esas horas él miró su reloj.

- ¿Te has dado cuenta de la hora que es?

- ¡Dios, no! ¿Cómo ha pasado tan rápido el tiempo?

- No se, pero yo tengo curiosidad, por saber como es la persona tan interesante que esta al otro lado del teléfono, ¡Quiero verte! Mándame una foto tuya.

- Ya me has visto en la foto...

- ¡Venga ya! si ahí no se ve nada...

- Es que no veo bien mandarle mi foto a un desconocido... A saber donde puede acabar después.

- ¿Que te crees que voy a hacer con ella? Solo quiero verte mejor, no te he pedido una foto porno ni nada de eso...

- ¡Ya...! Y es que aunque me la pidieras, no te la mandaría...

- Tan borde como siempre...

- ¡O tan cuerda! Además si vas hablando por aquí con la gente, tienes 27 años y no tienes novia... tiene toda la pinta de que seas un gordo, con perilla, la cual se llena de migas cada vez que te comes un bocadillo y después para colmo se te olvidará limpiartela jajaja o puede que seas un psicópata que vas buscando a niñas ingenuas para poder sacarle los órganos... A saber...

- ¡JODER! Bueno no quiero ponerte en el compromiso pero no estoy gordo, ni soy un psicópata, y no me dedico al tráfico de órganos...

- Ya eso es lo que tu dices... ¬¬ jajaja xD

- Pero que sepas que el físico no es lo más importante en esta vida...

- Eso lo dicen los feos.

- Pues, a mi me suelen decir que soy bastante mono...

- Si, claro, ¡Tu madre! jajajaja pero ella no cuenta.

- ¡Já Já Já! Habrá que verte a ti también.

- Me dicen que soy mona, pero la verdad es que yo me veo muy normalita...

- Pero...¿De las que están en los árboles? jajaja. Venga anda sosa mándame una foto.

En ese momento ella había estado buscando por sus redes sociales una fotografía en la que saliera más o menos decente... pero no le acababa de convencer ninguna, mientras tanto su whatsapp no dejaba de sonar y se estaba estresando. En cuestión de 30 segundos le habían llegado 6 mensajes y se estaba sofocando. Cuando los abrió para mirarlos todos ellos eran de Sergio pidiéndole una foto insistentemente.

- ¡Dios! Deja de mandarme mensajes ¡PAYASO! que no me dejas encontrar una foto en condiciones, es que salgo con amigas y no tengo ninguna sola.

- ¿Qué me acabas de llamar NIÑATA?

- ¡Lo siento! es que me estabas estresando...

- Me has dejado K.O no permito a nadie que me llame así, no se como no te he mandado a la mierda, la verdad.

- Me tenías negra... Pero no pienso que lo seas si te sirve de consuelo jejeje

- Si...¬¬ ahora intenta arreglarlo...

- Ya te he pedido perdón... no pienses que te voy a meter más veces el dedo en el culo...

- Pero mira que eres borde.

- ¡Venga! Para salvar mi error, te mandaré la foto, pero antes quiero una tuya...A ver como me sorprendes...

- Ya verás... Espero sorprenderte.

En ese momento una imagen apareció en la pantalla de su móvil... primero un tick, ahora el otro... Abrió la foto... Y su cara era un esperpento.

- ¿Te gustó? Soy yo con mi taxi


En ese momento analizó mejor la fotografía se había quedado impactada al ver el peinado del individuo pero en esa décima de segundo... se fijo en el taxi ¡¡¡QUE CABRÓN!!!

- ¿Te crees que soy tonta?

- ¿Por?

- Empezamos: Los taxis de Barcelona son amarillos y negros. Segundo: esa cara me sonaba... así que busque en google y es Robert De Niro... Pero no te negare que por un instante al mirar ese peinado me he quedado O.O

- Jajajaja si es él en la película de Taxi driver, vaya hombre he tenido que dar con la única nini lista, que sabe de que color son los taxis de Barcelona.

- Tss a saber con las niñas que estas acostumbrado a tratar...

- Puess...

- Mejor no me lo digas jajaja. No me vas a mandar una tuya de verdad...

- Anda mira me la acabo de hacer...

En ese momento le llegó su foto, en este momento su boca se abrió en forma de una gran "O".

- Soy yo en mi cama, con cara de cansado.

- Ya veo, ya jajaja que curioso con pelo en el pecho y sabanas rosas de florecitas jajaja.

- Sabía que te ibas a reír de eso.

En ese momento volvió a mirar la foto, se había metido con sus sabanas pero en realidad Susan estaba impresionada ¿Porqué ese hombre hablaba con ella? era sumamente atractivo, moreno de piel, con las facciones de su cara muy marcadas, es cierto que sus ojos denotaban el cansancio, pero sin duda eran los ojos más bonitos que había visto en su vida, eran de un color verde agua que atraía y desviaba todas las miradas en esa dirección, su ceja derecha, tenía una pequeña cicatriz, seguramente de su niñez (se notaba que no era bueno). 
Bajando la mirada se centro en sus labios, eran tan sensuales y carnosos que a Susan se le pusieron los pelos de punta... Tenía uno de sus brazos sobre la cabeza a modo despreocupado y relajado, y en la fotografía se dejaba entrever un poco su pecho, se notaba a la legua que se cuidaba y estaba definido. 

Por un momento cerro los ojos y se imagino posando su mano sobre  su pecho acariciándoselo... 

¡Jamás me lo podría haber imaginado así!- Pensó.

Susan estaba perpleja y aún no se creía todo aquello, y de no haber estado tumbado en su cama juraría que era un modelo.

Ahora ¿Qué? Después de verlo Susan no era capaz de mandarle ninguna foto, le daba vergüenza, en ninguna se veía a la altura, era demasiado guapo para ella. (Sobre todo si tenemos en cuenta que nunca se había tenido en alta estima, ella se consideraba una más, no tenía un cuerpo bonito a sus ojos, era una mujer con curvas, pero demasiadas para su gusto... aunque la gente le dijera que estaba estupenda ella siempre pensaba que era por cortesía, no tenía los ojos claros y apenas se arreglaba... Hugo siempre le decía que todas las novias que había tenido con anterioridad eran muy guapas, y que con ella había bajado el listón, Susan tenía más  que escuchada esa frase. Por ese motivo cada vez que un hombre  se le acercaba, ella creía que se estaba riendo de ella.
Puesto que según su criterio, ya se podía dar con "un canto en los dientes" al estar con Hugo. Y sabia de sobra que aspirar a algo mejor que él era imposible).

- La verdad es que ahora me da un poco de vergüenza enseñarte una foto mía...

- ¿Porqué? Ya te he dicho que el físico no es lo más importante en este mundo, cuando tenga 40 años y me quede calvo, el físico ya se habrá ido a la mierda.

- Tienes toda la razón. ¡Mira!

En ese momento Susan le mandó una foto que se había echo hacía un par de semanas en un parque de Córdoba que estaba situado detrás de la antigua facultad de veterinaria, había ido al rectorado con Miranda.

Ese Junio se ambas hicieron selectividad, Miranda porque al fin acabó bachillerato, y Susan porque tras varias deliberaciones decidió que su mejor opción era estudiar una carrera, quería veterinaria, pero tras hacer los exámenes y recibir las notas, se había quedado muy justa, apenas solo superaba a la nota de corte del año anterior por una décima y sabía que no era suficiente, teniendo en cuenta que todos los años subían un poco más las notas de corte, y que de todas las ciudades de Andalucía veterinaria solo se encontraba en la ciudad de Córdoba.

Sus posibilidades mermaban, para el resto de España, la nota si le otorgaba una plaza con seguridad en veterinaria pero por no alejarse más de Hugo. Susan tomó la determinación de que si no era escogida en veterinaria, haría e enfermería, porque no quería pasar más tiempo lejos de él. 

Aparte de los motivos sentimentales, Susan contaba con escasos recursos económicos si tuviera que irse a Murcia, Valencia... sería imposible, volver a casa ni tan si quiera una vez al mes. Y como aún no tenía claro ni si podría estudiar, no quería arriesgarse.

Así que recibir esas notas la decepciono bastante, había estado todo el año en una academia preparándose y esperaba más de ella misma. Miranda sin embargo había suspendido así que su único consuelo es que ese día al ir a reclamar se apiadaran de ella.

Después de hacer la interminable cola en el rectorado para presentar sus reclamaciones ambas fueron al parque a despejarse, darle de comer a las palomas y sentarse justo en el centro de la fuente con el único ruido del agua de fondo, y como no para entretenerse comenzaron a hacerse fotos.

Susan estaba vestida con unos short color coral, y un camiseta blanca de punto, que se transparentaba pero como a ella no le gustaba nada esa moda nueva de enseñar el sujetador, siempre se ponía una camiseta beige debajo, llevaba sus enormes gafas marrones, a juego con su bolso y sus sandalias. En la mano derecha sujetaba una carpeta, la cuál recogía todos sus datos académicos hasta la fecha... Su pelo estaba suelto, con la llegada del verano le había crecido hasta el pecho y se le estaba aclarando.

Su sonrisa lucía despreocupada y aniñada como siempre que estaba con Miranda, ella era la única persona en el mundo con la que realmente se sentía cómoda y despreocupada. Cuando estaban juntas era como unir a dos niñas de 15 años, les daba igual  hacer tonterías, y jamás se enfadaban, por eso con la llegada del verano estaban siempre juntas. Ambas sabían que si existía el amor de verdad debía de ser como el que sentían la una por la otra.

- Ya te dije que era normalita. Le dijo Susan al ver que estaba tardando en contestar.

- La verdad es que con esas gafas que te tapan toda la cara es difícil verte, a parte que estas bastante alejada...

- Bueno es que no tengo ninguna mejor, la verdad es que este año no me he hecho muchas fotos...

- Pues hazte una ahora.

- ¡Ahora, imposible! Mi cara tiene que ser un poema y mis ojeras me tienen que llegar hasta el culo, son ya las 7 de la mañana ¿No crees que es mejor que nos vayamos a dormir?

- Si mejor... Buenas noches enana.

- Buenas noches osito.

- ¿Osito?

- Si por tu pelo en el pecho jajajaja

- Eso es señal de que soy un hombre, y no un niño como con los que estás acostumbrada a tratar.

- Anda, acuéstate que te ha dado ya mucho el sol...

- Si además que ya ha salido.

- Madre mía nunca había hablado tanto con alguien.

- Ni yo

- ¿Se puede saber de que hemos estado hablando?

- No lo se pero ya lo descubriremos mañana que hoy me caigo de sueño...

- ¿No trabajas?

- Si, pero ventajas de ser autónomo, empiezo cuando quiero jeje aunque hoy tendré que trabajar con todo el calor.

- Bueno te dejo ya... Que descanses.

- ¡Muak!

- Un besito feo.

SUSAN ¿QUÉ ACABA DE PASAR? porqué tengo la sensación tan extraña de haber conectado tanto con esa persona, es que se me estaba haciendo imposible dejar de hablar con él. Es una locura, no lo conozco, tengo novio... 

No se como me estoy permitiendo si quiera sentir esto, ni planteármelo, ¡MALDITA SEA! Es algo que no se puede contar, porque ni yo misma lo entiendo ¿Que hago?

Verás que gracia le va a hacer a Hugo cuando se despierte y vea mi hora de conexión tan temprano... pondré el despertador a las 9 de la mañana, le daré los buenos días y así no se dará cuenta. Aunque la verdad es que últimamente ya ni siquiera hacemos eso... Echo de menos tantas cosas...

¿Cómo es posible que este hombre me haga sentir así? No he pasado tanto tiempo hablando con alguien nunca, ni tan si quiera con Hugo, y las conversaciones con él, no eran tan interesantes...

Sergio tiene unos intereses muy parecidos a los míos, le encanta viajar, le gusta leer, y saber cosas sobre la historia tenemos tanto en común y lo veo una persona muy culta con la que se puede hablar de cualquier cosa, y no pretende dejarme en ridículo, cada vez que aporto mi opinión. Si no todo lo contrario  me alaga y le encanta que sepa cosas y que se las enseñe, al igual que a mi me gusta que me enseñe él.

Hay que ver lo que da de sí un día...

Pero Susan baja de las nubes esta muy por encima de mis posibilidades y estoy segura de que si nos hubiéramos encontrado en la calle, jamás se habría fijado en mí.

Esta relación no va a pasar más allá de una amistad, por mucho que yo monte castillos en el aire.

miércoles, 3 de julio de 2013

Y apareció

Cuando leyó el mensaje, no sabía que pensar... Una parte de ella estaba dando saltos como una loca, pero otra la mantenía cuerda y le decía: "Esto se tiene que acabar".

El mensaje era de Sergio ¿Quién era Sergio? poneros cómodos porque esta historia, va para rato, no tiene nada que envidiarle a ninguna telenovela que se precie...

 17 de Julio de 2012

Susan estaba en su casa un día más de su ya aburrida vida, salvo porque ese día claro esta conoció a Sergio, nunca olvidará ese día, al igual que desde entonces ha intentado encontrar en todas las personas que conocía lo mismo que sintió con él.

Ese día Susan había estado viendo por la mañana a Hugo, llegaban las vacaciones, y ese año no auguraban nada bueno, Susan apenas tenía dinero para seguir estudiando y él se encontraba prácticamente en la misma situación. Así que lo más seguro, y lo más inteligente por ambas partes es que no fueran a ningún sitio, más allá de la piscina pública municipal y ese lujo solo podía ocurrir una vez a la semana, como mucho.

Ese día había estado comiendo con Hugo y discutiendo con él sobre lo que pasaría al año siguiente, Susan y Hugo llevaban ya muchos años juntos, a ambos les apetecía dar un paso más en su relación e irse vivir juntos.

Pero la triste realidad, es que todos aquellos sueños estaban un poco fuera de su alcance. Ese era uno de los motivos por los  que el ánimo de Susan estaba tocando fondo, y no se veía con la capacidad para buscar soluciones en ese momento.

Esta situación cabreaba mucho a Hugo, por lo que cada de vez la tensión entre ambos iba aumentando, tras esa discusión que permanecía en su trayecto en coche hasta la casa de Susan, Hugo había perdido las formas un par de veces, y en lugar de buscar solución al problema, tan solo conseguía agravarlo.

Cuando al fin llegaron a casa de Susan, Hugo sin dignarse a mirarla , se despidió de ella con un simple ¡Hasta luego!

Era innegable que las cosas cada vez estaban más frías entre ambos. Susan se veía día tras día luchando contra viento y marea para negar la evidencia, que ninguno de los dos se atrevía a confesar.

Simplemente todo se resumía a estar viviendo siempre en el mismo día como en la película de "El día de la marmota".

La misma situación de siempre cansaba tanto a Susan como a Hugo y esto se resumía en que a la hora de hablar, ambos estaban perdiendo el respeto el uno por el otro.

Ante aquella situación de desasosiego Susan no podía dejar de pensar:

¿Dónde está el romanticismo aquí? ¡Yo no soy así! ¡No me gusta estar así! y al parecer estoy viviendo en una mentira que yo misma estoy creando, se que estoy con Hugo porque es lo único que me queda, porque el siempre ha estado conmigo, y me ha apoyado, pero...¿Realmente lo quiero? ¿Será eso verdad que dicen que la pasión solo dura como mucho cuatro años?

Susan hacía ya tiempo que había dejado morir las mariposas de su estomago, era eso, o estaban en un largo período de hibernación, porque no había ni rastro de ellas.

Hugo nunca había sido muy pasional, pero Susan sabía de sobra que ahora estaba más frío que de costumbre, quizás la cantidad de problemas que habían abordado a ambos  no lo dejaban estar normal, y su carácter se había visto modificado como consecuencia de ello, y  esto acababa desembocando siempre en peleas. Peleas en las que Susan no quería participar porque francamente Susan ya no podía más.

Lo que necesitaba en ese instante de su vida era una persona que le sacara una sonrisa, que le dijera que ella podía conseguirlo, y que el futuro tenía algo grande reservado para ella.

No a una persona que era aún más pesimista que ella en aquellos instantes, la cual cada vez que Susan se ponía a contarle uno de sus problemas, acababa dándole la vuelta a la situación de una manera tan dramática, que Susan acababa viendo que su vida era aún más nefasta de lo que ella creía.

Cansada de toda esa historia, decidió despejarse cuando llegó a su casa, se sentó en el sofá y se puso a jugar al "Apalabrados".

Apalabrados era un juego que estaba muy de moda entre los Smartphone a Susan le encantaba porque le recordaba al Scrable que le regalaron sus padres cuando era pequeña, del cual, le quedaba tan solo el tablero, porque las fichas, se le fueron perdiendo poco a poco.

El juego se sincronizaba con el Facebook, así que se veía la foto que tenía de principal, como un pequeño icono apenas visible. Que identificaba su perfil en el juego también.

Susan pulsó en ese momento oponente aleatorio y comenzó a jugar contra vanlogic85, como cualquier partida más de las decenas que ya tenía empezadas. Lo que ella desconocía es que esta no iba a ser una simple partida más.

Miró el icono del chat y al ver que se iluminaba, con una señal roja y un número 1, sintió curiosidad.  Ya le habían hablado antes, pero ella no contestaba, porque le parecía patético que la gente en vez de hablar, quisiera ligar, además ella no estaba interesada, porque tenía novio, y si se había descargado ese juego era para hacer eso, jugar.

- ¿Casiopea? Te gustan las constelaciones por lo que puedo ver.

- Si, bueno, supongo que ponerme osa sería algo muy ostentoso.

- jajaja, si un poco, la historia de Casiopea es más curiosa además.

- Un poco trágico, más bien.

- Por vanidosa.

- Pobre incomprendida, que malo fue Poseidón jeje ¿Qué raro?

- ¿El qué?

- Por aquí no se suele hablar sobre mitología.

- jeje en realidad puedes hablar de lo que quieras ¿no? para eso es un chat.

- ¿De verdad? Si no me lo dices es que ni me doy cuenta... ¬¬

- ¡Viva las ironías!

- ¡Viva los sabiondos! Me refería más bien a que las conversaciones de aquí se resumen a:

              -¡Hola! ¿edad?¿De donde eres? y por supuesto la guinda del final ¿Tienes novio?

- Jajajaja, si un poco, hay gente muy desesperada por ahí. A mí me ha llamado la atención el nombre... ¿Eres la de la foto?

- Si

- Pareces mayor, ¿Que estás con tu hermano?

- No, es mi hijo, a que no aparento la edad que tengo...

- ¿Qué edad tienes? hombre es que la foto, no se ve muy bien.

- 34 pero bien llevados, tu seguro que eres más pequeño que yo.

(En ese momento Susan se estaba riendo a más no poder, de todas formas no lo conocía, que más le daba, así al menos se divertía).

- Tampoco me llevo tanto contigo, tengo 27.

- ¿En serio? ¡Que peque!

- Perdone usted ¡Madraza! ¿Y que edad tiene tu hijo? Porque lo debiste tener muy joven porque está ya crecidito.

- Era coña, el de la foto es mi novio, yo tengo 21.

- Joder ¿Quién es ahora la "PEQUE"?

- ¿En serio no se ve bien la foto?

- ¡Que va! solo se ve que llevas vestido y que estas delgada, que esperabas es un mini-icono. ¡Eres mala!

- ¿Yo? ¿Porqué?

- Porque te querías quedar conmigo.

- ¿Qué quieres? la gente por internet nunca dice la verdad, solo te dicen lo que quieres oír.

- Bueno en cierto modo, ¿Si piensas eso porqué estás hablando conmigo?

Aquella frase de aquel desconocido dejo (K.O) a Susan.

-¿Porqué no tengo otra cosa mejor que hacer?

- ¿Y para que tienes novio entonces?

- Esta trabajando.

- ¿Y tu no sales? Es fin de semana...

-Ya pero... lo veo mal, no se, si él está trabajando, yo pasándomelo bien por ahí, no me parece muy justo.

- ¿Porqué? es él, el que tiene que trabajar no tú.

- Bueno en cierto modo, estoy acostumbrada, así que no me molesta.

. ¿Estas acostumbrada a estar hablando con desconocidos por el chat?

- No, a eso no tonto jeje

- ¡Ya! ¬¬

- ¡Oye! que no se ni porqué sigo hablando contigo.

-Porque soy interesante, inteligente, y... ¡A si! porqué estabas aburrida.

- ¡Exacto! jajaja ¡Chico listo!

- Lo se.

- ¿De donde eres?

- De Barcelona.

- ¡Venga ya! ahora entiendo porque eres tan farruco...¡Catalán tenias que ser!

- Oye no te pases.

- ¿O qué? ¿Te vas a ir a tu país? jajajaja

- Mi país es el mismo que el tuyo pedazo de tonta.

- jajaja eso lo dudo mucho, pero no porque lo diga yo, si no porque lo decís vosotros.

- Eso me da mucha rabia, que sepas señorita "listilla" que generalizar, es siempre equivocarse, aquí no todos pensamos igual. Lo que pasan es que las noticias buscan siempre suscitar el morbo, y hacen de un grano de arena una montaña. Sigue creyéndote todo lo que ves, que vas a llegar muy lejos.

- En eso tienes razón, no esta bien generalizar, pero no te enfades hombre que estoy de broma.

- ¡Si yo no me enfado! simplemente, es que estoy cansado de la broma fácil. ¿Tu de dónde eres?

- De Córdoba.

- ¡Va! ¡Andaluza tenías que ser!

- ¿No decías que no estaba bien generalizar?

- Ya pero es que no sabía que eras una besa vírgenes del sur... jaja

- ¡Que pronto se nos olvida lo que predicamos!, yo no beso vírgenes me dan coraje, soy más bien atea, ves que "tópico" tenéis, ¡PAN TUMACA!

- ¡OYÉ! que yo no te he llamado perra.

- Ni yo a ti ¡AGARRADO! Ni te he preguntado ¿Quién inventó el cobre?

- ¿Y que acabas de hacer? Anda, ¡Vete a bailar flamenco!

- Ves otro tópico, no me gusta el flamenco.

- A ver si vas a ser manchega y no lo sabias.

- ¿Anda! pero si sabe de geografía, yo pensaba que en la escuela solo os enseñaban vuestro país, y no el resto de Europa jajaja.

- ¿Tu que sabrás? si tu eres de la generación "NINI" y además has estado en la ESO jajajaja

- ¿NINI? ¿Tú que sabrás? ¿Pero tu trabajas a caso?

- ¿Qué me estas llamando andaluz?

- Como te pasas...

- Pues anda que tu enana.

- jajaja pero he de reconocer que eres gracioso, incluso para ser catalán xD

- Lo mejor es que nos picamos pero no nos cabreamos, y si trabajo, soy taxista. ¿Y tú?

-Soy nini jajaja

- jajaja

- Pero por obligación, porque si que estudié, pero ahora no hay trabajo, de vez en cuando trabajo de camarera, si me llaman... Y ahora pues estoy esperando que me llamen para trabajar en el campo...

- Pues no eres tan perra para ser andaluza, lo que pasa es que la cosa esta mala por
todos lados, pero no te preocupes, que ya verás como sale algo... ¿Qué has estudiado?

- ¡Am! Pues... técnico de laboratorio, para analizar la sangre y esas cosas...

- ¿Es un ciclo no?

- Si, si que sabes tu cosas para ser taxista jajaja

- Mi hermana esta estudiando también algo relacionado con la sanidad, ella tiene tu edad, pero vamos ¿Que te crees que por ser taxista no se nada más que conducir? Hay enana no me gustan nada tus prejuicios...

- Jaja que era broma hombre... pero la verdad es que no todos los taxistas estudian.

- Yo no he estudiado jeje lo que pasa que me gusta saber cosas, yo era un cabeza loca, y he estado dando tumbos hasta que encontré este trabajo. Pero tu si tienes pinta de ser inteligente.

- ¿Yo? ¡Que va! Me llamo Susana por cierto, pero me gusta que me llamen Susan.

- Yo Sergio.

Que aquel desconocido la alabara le sorprendió, porque nadie de su alrededor se lo había dicho nunca, es más siempre que intentaba debatir sobre algún tema, Hugo la reprendía y la llamaba "sabelotodo" así que últimamente, ya ni hablaba sobre las cosas que creía saber, era la conversación más interesante que había mantenido desde hacía mucho tiempo, y se sentía bien hablando con aquel desconocido, tenía la terrible sensación de que lo conocía de toda la vida, era tan cercano, tan gracioso, que las horas fueron pasando, mientras ambos seguían enfrascados en su conversación, sin darse cuenta del tiempo, sin ser conscientes de que había llegado la madrugada...







lunes, 1 de julio de 2013

Vuelta al presente

De repente, Susan abrió los ojos, no le gustaba recordar, y menos aquellos hechos.
Ya había pasado todo aquello, por fin tenía la tranquilidad que tanto anhelaba estaba lejos de su casa y "sin perro alguno que le ladrara".

Por fin era libre y si una cosa tenía clara es que no iba a perder la libertad, con lo que le costó conseguirla.

Si algo se podía parecer a la felicidad, ella juraría que era lo que estaba viviendo en ese momento, hasta el momento no se podía ni imaginar el amplio abanico de posibilidades que se abría antes sus ojos.

Ya no estaba en su casa, siempre estaba conociendo a gente nueva y viajando, cosa que antes era impensable para ella.

Se levantó de su cama y comenzó a ordenar la ropa y los recuerdos que guardaba en esas cajas de cartón que ahora ocupaban toda su habitación y se dio cuenta que tantos años ocupaban muy poco espacio. "Ojalá los recuerdos se pudieran almacenar en cajas, o simplemente tirarlas a la basura", pensó Susan, así no la asaltarían cuando menos se lo esperara.
Cuando acabo de ordenar "la leonera" se sentó en la silla de su escritorio, miró a su alrededor, orgullosa de su obra, giró la cabeza hacía la izquierda y miró por la ventana, los niños jugaban en la calle sin preocupaciones, ajenos a todo lo de su alrededor, y recordó la pregunta de Julio, en ese momento no le apetecía volver a encontrarse con ese hombre ¿O si?
Encendió su portátil y se metió en el portal de su universidad para cerciorarse de los horarios y mirar las clases, cuando vio que en la esquina inferior derecha apareció una ventanita emergente, señal de que le acababa de llegar un nuevo e-mail.
Cuando cliqueo sobre el y vio quien era el destinatario...
¡No me lo puedo creer!
Querida Susana, es un placer tenerte como alumna
 tu actitud y tu carácter coincidirían a la perfección
con lo que andaba buscando para mi proyecto de
investigación del cual me gustaría que fueras participe,
si estas interesada, por favor contacta conmigo
y ya te pondré al corriente de todo.
Un saludo.
Departamento de psicología Universidad de Córdoba.
Profesor Julio Espineda Gutiérrez.
Que curioso, estas ofertas de que te quieran utilizar como cobaya, no surgen todos los días...
¡Buenas tardes!
La verdad es que me gustaría que me informaras de
que trata tu proyecto, y ya decidir sobre la marcha
lo que hacer...
Un saludo.
A los dos minutos ya emergía otra ventanita.
Lo siento Susana pero no te puedo dar muchos detalles
sobre el tema, por miedo a que plagien el proyecto, y
también porque algunas cosas que necesito que hagas
deben ser desde el desconocimiento.
Pero te diré que al participar la universidad te daría 6
créditos, que solo tendrías que estar un mes asistiendo
a mi laboratorio dos horas semanales, ya acordaríamos
los días, y que no supondrá ningún esfuerzo, puesto que
la mayoría del tiempo tendrás que contestar a preguntas
que yo o mis ayudantes te hagamos, otros días tendrías
que rellenar algún test, vamos nada que requiera un esfuerzo
sobrehumano , lo que pasa que el tiempo es necesario,
para ver el tipo de respuesta que tienes ante diferentes
situaciones, y eso aplicarlo a tu entorno social y sanitario.
¿Que te parece?¿Te animas?
No tardó ni un minuto en replanteárselo...
Esta bien, no parece complicado, dígame ¿A que hora?
¿Dónde? y ¿Cuándo?
Parecía un poco ansiosa en este e-mail, pero 6 créditos no esta nada mal y más para que te los ofrezcan el primer día.
Pues si te parece bien, el lunes a las 5 de la tarde,
si te viene mejor otro día házmelo saber.
Miró en el calendario que tenía en su escritorio y se acordó que aún no conocía a nadie como para tener que hacer planes, y a su casa no le apetecía volver hasta que no pasara un tiempo, ya llevaba dos meses sin estar por su pueblo, pero tampoco tenía prisa.
Me parece bien, no tengo ningún compromiso.
Un saludo.
Aún escéptica, retiró la mirada de la pantalla de su ordenador y comprobó su teléfono, tenía 6 mensajes de whatsApp.
¿Quién será?
Cuando los miró vio que uno era de Ana y los otros provenían de otra persona y la dejaron con la boca abierta...
¿Que querría ahora?



Recuerdos II

 Mayo de 2011

Cuando llego a su casa y le explicó lo sucedido a su padre se rió de ella y le recordó que la cantidad de veces que él le dijo que no iba a llegar a ninguna parte, Susan acepto todas sus críticas no tenía ganas de discutir, que sentido tenía, sabía perfectamente cómo sería el final de la conversación si ella respondía lo había vivido ya muchas veces desde que cumplió 16 años y él tomó la determinación de que ella tenía que trabajar para ganar dinero y entregárselo.
Cuando Susan le explicó que quería seguir estudiando puso el grito en el cielo, alegando que no tenía dinero para poder costearla. Desde entonces ella se había esforzado por sacar buenas notas e ir consiguiendo becas, no era una alumna de sobresalientes, nunca destacaba y no era por falta de esfuerzo, pero en ocasiones la presión, podía con ella.
Tras recibir la agotadora charla por parte de su padre, Susan era un mar de lágrimas, sentía que no podía más, el peso del día a día la hundía, en un mar de incertidumbre.
Con el paso de los días su actitud al igual que su vitalidad se fueron apagando, ahora siempre estaba triste y deprimida ya no sonreía, no tenía ganas de estudiar, la situación con Hugo cada vez era más tensa, en parte porque no podía entender como se sentía ella, al fin y al cabo, a él lo había apoyado siempre, y aunque se quejara tenía a una madre que lo ayudaría por encima de todo y gracias a ello ahora continuaba estudiando, tenía la vida de un chico de su edad estaba cumpliendo su sueño, tras pasar todas esas adversidades.

Ahora Susan notaba como él cada vez más se alejaba de ella, su actitud era diferente no se parecía en nada a la del chico del que ella se había enamorado años atrás, en gran parte lo entendía muy bien, no se puede mantener la misma actitud toda la vida, "la gente cambia" y es algo normal, todos tarde o temprano debemos aprender a madurar, y a crearnos nuestros propios valores, no esos que nos infunden nuestros padres desde que somos pequeños. 
Susan miraba las redes sociales para estar comunicada con el mundo exterior y veía como poco a poco sus sueños se desvanecían. Todos los amigos que tenía estaban fuera continuando con sus vidas y labrando su futuro y Susan,  sin embargo, seguía en el mismo lugar que siempre, se sentía enclaustrada en una torre, atrapada en un laberinto del que día tras día aunque intentara salir la iba empujando cada vez más hacia su interior.
La única persona que estaba en su misma situación era Ana, por eso pasaba la mayor parte del día hablando con ella por teléfono, ella si la entendía y la consolaba.
Ana se iba a presentar con ella a las oposiciones y justo cuando quedaba un mes para el examen, el ministerio dió la noticia de que se congelaba el plazo del examen, y sin más noticias, acabo esa etapa, ¿Ahora qué? Se preguntaba Susan, no tenía ni idea de como debía continuar su camino.

 Decidió subir a su habitación, que se encontraba en la segunda planta de su casa. Con la única compañía de una palmera de chocolate y un paquete de filipinos, después de habérselos comido y tras llorar hasta que sus ojos irritados ya estaban cansados. Se levantó de la cama, se dirigió hacia el espejo que tenía junto al armario y al mirarse no se reconoció. Se levantó la camiseta y en ese mismo instante aborreció todo lo que veía, agarrándose la poco grasa que tenía en la barriga miró hacia el espejo y grito: " Es todo culpa tuya, puta foca, ¿No ves en lo que te estas convirtiendo? Por eso Hugo ya no quiere pasar tiempo contigo y siempre te llama "gorda", por eso no encuentras trabajo, porque no eres lo suficiente atractiva, como el resto de las dependientas... No das la talla ¿No lo ves?

Nunca olvidaría ese día eran las dos de la mañana sus padres ya estaban dormidos, como su casa era de dos plantas y su habitación estaba en la planta de arriba y el cuarto de baño se encontraba en la planta baja, bajo por las escaleras sin encender las luces y se dirigió hacia el cuarto de baño.

Ese día Susan no era consciente de que los verdaderos problemas en su vida acababan de comenzar.