Vistas de página en total

lunes, 30 de diciembre de 2013

Sillas con una historia que contar

¿Recuerdas?

Aunque hoy nuestros ojos sólo se encuentren mirando una misma luna, hubo un tiempo ahora olvidado en un mar de recuerdos, en el que tú y yo sentados uno al lado del otro, eramos felices con el mero hecho de disfrutar de nuestra compañía, compartiendo ilusiones, recuerdos e intentando cambiar a través de nuestros sueños el mundo para acomodarlo a nuestro antojo.

Lo que ahora parece una historia que ocurrió en otra vida, no hace mucho tiempo fue real, podía sentirlo tanto como la lluvia que cae ahora sobre mí, en este invierno gris.

Ahora toda aquella historia no está, solo permanece en mi mente, donde los recuerdos de esa bonita ilusión permanecen juntos esquivando el paso de los días.

Sin darme cuenta el tiempo me ha llevado a comprenderlo todo, a entender que pecábamos de arrogantes intentando hacer que cada instante fuera perpetuo, creyéndonos inmunes a todo cuanto nos rodeaba y sin poder darnos cuenta estábamos cambiando.

Hoy eramos personas diferentes, el tiempo había ganado la batalla y el mundo nos dio la espalda. Nuestros caminos se separaron, tomando rumbos muy dispares. Sin querer rompimos nuestras promesas, sueños e ilusiones siendo unos meros espectadores más, mientras dejábamos que ellos huyeran en busca de alguien que supiera valorar lo que nosotros ya olvidamos.

Aún así, aunque hoy no estés a mi lado, es inevitable saber que tú siempre tendrás el lugar que supiste ganar. Aquí a mi lado observando el último resquicio de calor que nos aporta el atardecer, esperando que aparezca nuestra luna.








1 comentario:

  1. "Y las sillas, vacías, nos contaron la bonita historia de la que fueron testigos y nos invitaron a sentarnos. Y así hacemos cada día desde esa Navidad"

    ResponderEliminar