Vistas de página en total

jueves, 24 de abril de 2014

El mundo de los cambios de la mente

En un rincón de nuestra mente permanece esa persona intrépida, atrevida, desaprensiva, con un don inquisitivo y con una agradable elocuencia que siempre consigue convencernos de hacer cosas de las que no estamos totalmente seguros. Claro está, ese rincón esta más o menos desarrollado dependiendo de la persona con la que tratemos, pues dicen que depende del lóbulo del cerebro que desarrollemos más, seremos del bando creativo o del analítico.

Aquí os dejo un vídeo  que me llamó la atención para que lo comprobéis:



Al ver esto comencé a indagar sobre el tema, tuve una notable curiosidad, más si cabe por los paradigmas y enigmas que puede llegar a esconder nuestra mente, pues de un tiempo a esta parte la complejidad de la mente humana me tiene perpleja "más si cabe".

Si no, porque intentar explicar que dos personas que han convivido toda la vida en la misma casa, con las mismas personas y el mismo entorno, decidan escoger caminos dispares. Si la genética denota que son descendientes de las mismas personas, por tanto ¿Porqué puede llegar a existir tanta diferencia de personalidades incluso si estas dos personas son gemelas? Porque claro, siempre puede existir la excusa de que al ser la fecundación producida por un óvulo y un espermatozoide diferente, la personalidad sera siempre distinta. Pero en dos personas que han sido creadas en las mismas condiciones... ¿Qué excusas encontramos? ¿Cuál es el motivo que los hace ser diferentes?

Tras varios años de lecturas analíticas he llegado a la conclusión de que lo que nos hace diferentes, es eso, "querer ser diferentes".

Y es lo que se agradece, que cada persona que llega a este mundo quiera abrirse paso en él de una manera distinta al resto, pues los inconformistas son los que cambiarán el mundo.

El resto simplemente será un mero espectador que se quedara sentado sin pertenecer a ninguno de estos cambios, simplemente siendo un participante de ellos y no por voluntad propia. 

Cuando veo algo así sin poder evitarlo una frase de Albert Einstein se me viene a la mente: "Todos somos muy ignorantes, lo que ocurre es que no todos ignoramos las mismas cosas".

Por eso me gustaría compartir con vosotros mi reflexión: No hay que ser un para ser reconocido, en esta vida debemos de buscar nuestro don, porque estoy segura de que cada persona tiene algo que lo hace diferente al resto, simplemente lo que ocurre, es que algunas personas nacen con el, y a otras se les desarrollan con el paso del tiempo y descubren que hay algo, que al hacerlo los hace felices, pues bien, ese es vuestro don, buscadlo y no os conforméis con las facilidades, seguid el instinto primario que os dice que servís para ello. 

letra de la canción nunca volverán

https://www.youtube.com/watch?v=kDJA8-RrqCo


Nunca volverán, nunca jamás,
Nunca volverán, hagas lo que hagas,
Nunca volverán, nunca jamás,
Nunca jamás, hagas lo que hagas!

Se desvanece todo, todo lo que amas,
Pagaría con mi vida, por otro abrazo más,
Por otro beso más, me envolvería en llamas!

Hagas lo que hagas, no volverán jamás!

Todo es como es, porque todo está escrito,
Convertiría un segundo en todo un infinito,
Por volver atrás cometería mil delitos,
Por verte una vez más mi dulce angelito!

Tengo confianza, por eso rezo a Dios,
Por mi, por ti, por todas, por todos!

Aunque muchas veces, hable por los codos,
No quiero que Hasta Luego se convierta en Adiós…

Nunca volverán, nunca jamás,
Nunca volverán, hagas lo que hagas,
Nunca volverán, nunca jamás,
Nunca jamás, hagas lo que hagas!

Estas en mis sueños, estas en mis recuerdos,
Por ti era capaz de vencer todos mis miedos,
Pero fue así, y así será siempre,
Siento un vacío en mis brazos al no tenerte!

Te veo por la calle, todas con tu cara,
Ninguna como tú, ojala esto parara!

Quite las pilas, del reloj de mi cuarto,
Para parar el tiempo y tenerte a mi lado!

Sabía que un día llegaría todo esto,
Y sufrí, y me dio igual, estaba dispuesto,
A todo, por estar contigo en el tiesto,
Sin importarme, lo que pensara el resto!

Nunca volverán, nunca jamás,
Nunca volverán, hagas lo que hagas,
Nunca volverán, nunca jamás,
Nunca jamás, hagas lo que hagas!








https://www.youtube.com/watch?v=kDJA8-RrqCo



sábado, 19 de abril de 2014

Página en blanco

Siempre recordaré el primer atardecer donde se esconde mi renacer, aquel momento en tu vida que marca un punto y final que cierra una antigua etapa y abre una nueva página en blanco, deseando ser escrita por primera vez.


Ahí, en ese punto de inflexión es cuando decides que es lo que tu nueva vida espera de ti, quien quieres ser ahora, sin desaprovechar esta grata oportunidad y que estás dispuesto a hacer para conseguirlo.

Pues el mundo se construye a base de pequeños pasos que un día fueron tomando determinadas personas, creando los cimientos de lo que ahora llamamos historia.

Cada persona aunque no lo crea forma parte de ella, algunas, de unas historias más personales y profundas y otras, sin embargo, se hacen públicas y desdichadas.

Ahora que tienes esa hoja en blanco en tus manos, en la que tu decides lo que escribir, me pregunto ¿Qué crees que puede estar a tu alcance? Los sueños son muy bonitos, pero en tu mano está poder hacerlos reales o que se queden atrapados en la entramada tea de araña que constituyen los pensamientos de tu enrevesada mente.

Mi respuesta ante esa pregunta es sencilla, ¡Aún no lo sé! Dejo que mi destino me vaya guiando y el solito cree ese entramado sendero por el que voy caminando. Lo que sí sé es cuales son los pasos que he de seguir, cuales son las ideas que tengo. Pues es lo más importante de todo, ellas forjan nuestra personalidad y nos hacen poseedora de esos caracteres que solo nosotros conocemos.

No dejéis que nadie lo cambie, tu destino es solo tuyo y un pensamiento diferente es el que te hace único.

lunes, 17 de febrero de 2014

Ya nos conocimos, una vez en un sueño.

Una mañana de esas en que la somnolencia aún puede a la luz temprana del tímido sol, que se cuela entre los minúsculas oberturas de la ventana, dejando vislumbrar apenas la sombra difuminada y difusa de aquello que solo las tímidas pupilas que se acomodan en la oscuridad son capaces de entender.

Una silueta solo nombrada en ocasiones por mis sueños, aquella fuente ficticia fruto de la imaginación y de una vida de ilusiones, forjadas y consolidadas en el calor de las mil noches en vela, bajo el abrigo de mis páginas, esas que hacen aflorar a mi mente dotándola de una imaginación imprevista e idealizada.

Nada más lejos allí estaba, junto a mi ¿Ahora qué? Después de tantos sueños, de tantas situaciones idealizadas... Ahora era la realidad, lo había encontrado, como la persona que dedica su afán y empeño, era la aguja de ese extenso pajar llamado mundo.

Estaba dormido, indefenso... Una imagen tan dulce era imposible estropearla.
Mientras observaba la escena ajena a la tormenta de sentimientos que se estaba gestando dentro de mi.

Una canción familiar resonó en mi cabeza (la vie en rose)



"Un grand bonheur qui pren sa place"

Una sonrisa apagada resurgió de sus cenizas al comprobar que era cierto, al fin había llegado, ese alguien que dote de sentido lo que antes solo eran palabras ordenadas en un conjunto de frases que antes carecían de sentido.

Ahora eran ciertas, tenían explicación y daban la sensación de haber estado ahí toda una vida, 
esperando a que alguien las encontrara.

El momento había llegado, sin dudarlo era él.

Era fácil averiguar el ¿Porqué? Pues simplemente ya nos habíamos conocido, una vez en un sueño.

jueves, 13 de febrero de 2014

Curiosidad de la curiosidad

De mi niñez recuerdo una de las primeras cosas que suscitó mayor interés en mi, que marcó un antes y un después en mi visión del mundo y que a día de hoy, después de haber descubierto ese famoso ¿Porqué? Aún sigue acaparando mi atención.

Para averiguar que es lo que llama la atención a una niña de 4 años es fácil, simplemente hay que mirar a tu alrededor o simplemente poner luces parpadeantes cerca, para distraerla.

Pero para fascinarla hay que mirar hacia arriba, por la ventana y fijarse en el cielo, en uno de esos días en los que el viento no cesa y observar como las nubes no permanecen inherentes como hasta entonces había creído.

Recuerdo que cuando me percaté de aquél sutil movimiento, no sabía que era lo que estaba pasando realmente, si eran ellas las que se movían, si era yo...



Algo estaba pasando ahí fuera y nadie se había parado a explicármelo antes, las nubes hacían cosas demasiado extrañas... Un día no estaban, otro estaban pero hacía sol (y esos días eran los mejores porque si te fijabas bien incluso podías encontrar algún parecido), a veces cambiaban de color y parecía que estaban muy enfadadas porque se les podía oír chillar como a mi madre cuando se enfadaba, otras veces sin previo aviso como estaban tristes rompían a llorar.

Su estado de animo no se difería tanto al mio, hasta llegue a pensar que ellas se comportaban a merced de mi estado de ánimo (he de decir que cuando creía eso me llegue a sentir muy poderosa).

Y ahora había descubierto algo nuevo, ellas daban un paso más y encima se movían, miles de preguntas asaltaron mi inocente mente ¿Dónde irán? ¿Quien hay ahí arriba que consigue moverlas? Al darme cuenta de aquella situación mis ilusiones de poder controlarlas se desvanecieron, ahora mi objetivo era descubrir quien era el responsable de aquello. Y porqué hasta la fecha no había sido consciente de todo lo que estaba sucediendo.

En ese momento mi pequeña mente tomo consciencia de que aún habría tantas cosas en este mundo que estaban ahí... Simplemente esperando a que alguien las descubriera. 

Que mi curiosidad fue incrementándose a lo largo de los días, mis preguntas cada vez se volvían más complejas. Y descubrí que las respuestas que tanto ansiaba se encontraban en los libros.

Curioso como la curiosidad hace a las personas, y las guía por el camino ya escrito, describiendo su manera de ser y mostrando el amplio abanico de conocimientos que aún le esperan.

Así nació mi amor por la lectura, cuando hechos cotidianos a los que nos acostumbrados a ver a diario nos sobrepasan. 

La visión de aquellas nubes había fomentado mis ganas de volar, de estar entre las nubes y poder acariciarlas, ver por encima de ellas y sentir la libertad que ellas siempre habían inspirado en mi. Ese sueño, no tardó en llegar. Y las vistas se hicieron merecedoras de la espera.




Ver amanecer por encima de un manto de nubes en calma, despidiendo la última estrella de la noche es una de las imágenes más bonitas que podré mantener en mi mente.

Solo es necesario una pregunta sin contestar, junto al anhelo por descubrir más, para conseguir rellenar ese vació que deja nuestro desconocimiento y forjar ilusiones y sueños, que tarde o temprano se cumplirán.

martes, 28 de enero de 2014

Un atardecer en Marsella

Tras un tiempo de anhelado letargo, la pesada carga que recaía sobre ella al fin había cesado, ahora todo quedaba atrás, su mente volvía a la carga quería sentir los estímulos que el mundo le ofrecía sin más demora, estaba ya cansada de convencionalismos.

No estaba en su ADN las actitudes persuasivas, basadas en el desdén a sus semejantes. Ese nuevo despertar era como ver resurgir al ave fenix de sus cenizas.

Una melodía que sonaba a lo lejos consiguió que ella se diera el lujo de entrometerse en esos recuerdos que le devolvían esa humanidad que un día estuvo entre sus dedos.

Su mente entrometida comenzó a indagar en sus recuerdos y fue entonces cuando lo vio. Aquella tarde que hasta el momento había estado teñida de blanco y negro, avejentada por el transcurso del tiempo comenzó a tornarse de color. 

En concreto de unos tonos cálidos y apacibles, en un cielo bañado del último resquicio del atardecer que se reflejaba en un apacible y sereno mar.

                                


Marsella era tan bonita como la recordaba su mente aquellas vistas ponían nombre a un sin fin de momentos y sin duda, esa imagen tendría un lugar especial en su mente, esa fue la primera vista de su llegada a una nuevo destino, buscaba unas vacaciones distintas a las demás, un lugar aún por descubrir para su inexperta juventud donde disfrutar de las vistas con sus amigas y poder recordar con innumerables anécdotas.

Lo que no podía imaginar era como el destino la guío hasta lo que una vez fue suyo.

Junto a la orilla de aquel mar en calma descubrió el significado de la palabra nosotros, dio sentido a cada suspiro, descubrió como se podía detener el tiempo y sintió como 8 letras podían cambiar la percepción de todo un mundo.

De sobra sabía que no sería un verano como los demás el perpetuaría en su recuerdo por el ser el primero.

Sin duda recordaba aquellos momentos como si  estuvieran pasando en ese mismo instante y ella fuera una espectadora más de aquella bella historia.

Ella estaba sentada, ensimismada contemplando ese mar cuando él se cruzó en su camino, lo encontró, sin saber ¿Cómo? ni ¿Porqué? Él apareció a su lado con una inmensa sonrisa, una cautivadora sonrisa que la indujo a querer saber más sobre aquel atrayente y desconocido sentimiento.

Ahora había descubierto como las sonrisas encerraban frases sin terminar, escritas en en el viento que acariciaban sus encendidas mejillas, sus miradas cruzaban las mismas palabras que un día fueron reproducidas por los más bellos poetas. Y sus cuerpos fueron testigo de la inmortalidad.







La felicidad residía en eso, en un conjunto de imágenes que consiguen grabarse a fuego en nuestras mentes y perpetúan a lo largo del tiempo consiguiendo hacerse eternas, escudadas en una canción que cada vez que suena las devuelva a esa vida a la que un día pertenecieron.

jueves, 2 de enero de 2014

Il mondo

Susan estaba paseando por la calle sin ningún destino aparente, aquella tarde era una odisea abrirse paso entre la gente, parecía que todo el mundo quería hacer las últimas compras del año. 
Ese bullicio constante no dejaba a Susan ser dueña de su camino, iba arrastrada por una marea humana que la dirigía a su antojo, impidiéndola tomar decisión alguna... Simplemente se dejaba llevar.

Hasta que sus aletargados pies se detuvieron, al oír un leve sonido familiar que la atraía con fuerza y la invitaba a cambiar su camino, al acercarse reconoció esa canción, era "IL MONDO" de Jimmy Fontana.


Hasta el momento no había sido consciente de donde estaba, era impresionante lo que podía hacer una persona a la que se le otorgaba el don de la música, aquel muchacho que apenas tenía su edad con un violín conseguía ser el centro de todas las miradas y la banda sonora de aquella tarde de invierno. Que había conseguido atraer a Susan a aquella plaza como si fuera una más de los niños del flautista de Hamelin.

 Susan miró a su alrededor y se detuvo al cruzar la mirada con un objeto que la fascinaba. 
Siempre le habían llamado la atención los carruseles, pero ahora, en aquel preciso instante, con esa embriagadora música de fondo, se dio cuenta que estaba ante la presencia de algo insólito. 




Volvió a sentir la magia que solo pueden ver los niños al contemplar aquella imagen.
Una belleza apenas apreciable para el resto del mundo, era como si aquel momento estuviera preparado, esperándola solo a ella, de repente no se sintió presa entre la gente, un sentimiento de felicidad albergaba en su interior ahora, al sentir que era única que podía apreciar algo que los demás eran incapaces de ver.

El incesante devenir de esos pequeños caballos era curioso, aunque ellos no dejaran de girar a Susan le daba la impresión que era el resto del mundo el que giraba en torno a ellos, la gente pasaba incesante sin detenerse a su alrededor.

Era curioso como el tiempo nos podía condicionar tanto a veces, en otra época para ella nunca existía tiempo suficiente ni tan si quiera para poder detenerse a mirar por la ventana, para observar el mundo que la rodeaba y ahora sin embargo, todo había cambiado su mente tomo cuenta de la situación e hizo acopio de su inmensa curiosidad dejándola salir a la luz, como una pequeña exploradora que se afanaba en descubrir lo nunca visto. 

Al mirar a esa gente trajeada a su alrededor Susan en su estado de profunda serenidad se preguntaba: ¿De que servía estar horas encerrado en una oficina? ¿Para ganar dinero? ¿Y que importancia tenía ese dinero? Susan lo sabía muy bien, ella había sido de esas personas que no paraban de correr de un lado a otro para no llegar nunca tarde, ¡Tarde! ¿A dónde? ¿A la estación de metro quizás? ¿A ese trabajo en el que no te valoran? 

Sin darse cuenta había desperdiciado una vida corriendo hacia ningún lugar aparente, haciendo algo que apenas le gustaba ¿Para qué? ¿Para contentar a los demás? Por las malas había comprendido que jamás se podía contentar a todo el mundo, que la presión no era buena compañera de un trabajo bien hecho y que el tiempo que se va, jamás se puede recuperar.

Aunque ahora fuera tarde para muchas cosas, aún estaba a tiempo de llegar a muchas otras...
Se había prometido; No volver a llegar tarde a ninguna puesta de sol.
- Detenerse a mirar por la ventana, sin mirar a nada en concreto.
- Ponerle banda sonora a cada instante por efímero que fuera.
- Sonreír al ver caer la lluvia y pisar algún charco (si llevaba las botas de agua puestas).
- Buscar el sentido de la belleza de esas pequeñas cosas inapreciables.

No conocía mejor manera de emplear el tiempo, que teniendo la capacidad de detenerlo en cada suspiro de felicidad.

Sintió pena por aquellas personas que jamás verían ese pequeño matiz que se esconde en el día a día que consigue sacar sonrisas, porque ella en ese instante no conocía lugar mejor en el mundo, en el que le apeteciera estar más que allí, disfrutando en armonía de las maravillas que tenía que ofrecerle el mundo. 




lunes, 30 de diciembre de 2013

Un ápice de luz en la oscuridad


Al mirar por la ventana una noche de otoño, Susan se quedó anonadada al ver está estampa, sin darse cuenta se sumió en su mundo ya completo de ensoñaciones, quedándose ensimismada al contemplar como aquella tenue luz, luchaba por abrirse paso en tanta oscuridad.

Aquella pobre farola parecía tan frágil, débil y solitaria, en medio de aquella calle antaño paseo de reyes y ahora, sin embargo, sumida en el olvido. 



Ella había sido testigo de tantas historias, dramas, comedias, romances... Siempre había sido un lugar de encuentro que acompañaba en los más bellos y tristes recuerdos.

Estaba allí, a merced del tiempo y la climatología que hacía mella en su ya cansada figura. Ahora el viento se cebaba  contra ella, precediendo una vez más a la tormenta que tanto la desgastaba, el se abría paso sin piedad  entre las hojas que colisionaban sin cesar contra ese dulce brillo de la noche. 

Pero ella no se achantaba ante nada, permanecía en pie, quieta e inapacible como si todo lo ocurrido a su alrededor no la afectara, quería seguir luchando.

Estaba sola, pero eso no le impedía ser fuerte y conseguir destacar en aquel mar embravecido de hojas, para el que tan solo era un obstáculo más.

Ver aquello era como ser espectadora de una crónica ya anunciada. La similitud que aguardaban los hechos observados y su propia vida era sorprendentemente pasmosa, la vida no siempre la había ayudado, no había tenido esa suerte, pero gracias a ello ahora sabía detenerse en cada instante que se le regalaba para poder pulirlo y sonreír tras conseguir sacarle brillo.

Nada es fácil, pero si te rindes y no intentas luchar contra el viento jamás sabrás la belleza que se esconde al aportar un ápice de luz en tanta oscuridad.

Sillas con una historia que contar

¿Recuerdas?

Aunque hoy nuestros ojos sólo se encuentren mirando una misma luna, hubo un tiempo ahora olvidado en un mar de recuerdos, en el que tú y yo sentados uno al lado del otro, eramos felices con el mero hecho de disfrutar de nuestra compañía, compartiendo ilusiones, recuerdos e intentando cambiar a través de nuestros sueños el mundo para acomodarlo a nuestro antojo.

Lo que ahora parece una historia que ocurrió en otra vida, no hace mucho tiempo fue real, podía sentirlo tanto como la lluvia que cae ahora sobre mí, en este invierno gris.

Ahora toda aquella historia no está, solo permanece en mi mente, donde los recuerdos de esa bonita ilusión permanecen juntos esquivando el paso de los días.

Sin darme cuenta el tiempo me ha llevado a comprenderlo todo, a entender que pecábamos de arrogantes intentando hacer que cada instante fuera perpetuo, creyéndonos inmunes a todo cuanto nos rodeaba y sin poder darnos cuenta estábamos cambiando.

Hoy eramos personas diferentes, el tiempo había ganado la batalla y el mundo nos dio la espalda. Nuestros caminos se separaron, tomando rumbos muy dispares. Sin querer rompimos nuestras promesas, sueños e ilusiones siendo unos meros espectadores más, mientras dejábamos que ellos huyeran en busca de alguien que supiera valorar lo que nosotros ya olvidamos.

Aún así, aunque hoy no estés a mi lado, es inevitable saber que tú siempre tendrás el lugar que supiste ganar. Aquí a mi lado observando el último resquicio de calor que nos aporta el atardecer, esperando que aparezca nuestra luna.








domingo, 29 de diciembre de 2013

El maravilloso mundo de los EX

Estoy segura de que cada persona ha tenido un período de tránsito y adaptación, desde que dio por finalizada una relación hasta que se atrevió a abrir de nuevo su corazón para conocer a otra persona diferente.

Esta nueva persona que volvió a romper todos los esquemas y estructuras que tú a lo largo de ese período de soledad te ibas fijando y marcando como futuras metas. Ese alguien que sin darte cuenta fue ampliando tus horizontes y por el que aún te preguntas el ¿Cómo? y ¿Porqué? los hechos acontecidos en los últimos meses te han hecho llegar hasta el punto de incertidumbre en el que ahora te ves sumido.

¡Ajá! Te entiendo muy bien, pero si hay algo mejor que todo eso, es sin duda el proceso de avance.
Sabrás de lo que te estoy hablando porqué ese proceso son los pequeños pasos que vas dando con esa persona a la que ahora consideras especial y con la cual quieres compartir un poco de tu solitaria vida.

¡Pues bien! Los pasos son los siguientes:

1º. AMPLIANDO FRONTERAS: Se define como el momento en el que comienzas a darte cuenta de que te gusta estar con esa persona y no te importa comenzar a aparecer en sitios públicos con ella, sin darte cuenta poco a poco se va acoplando en una armoniosa simbiosis a tu vida diaria, el romanticismo junto con la pasión por lo desconocido comienzan a aposentarse y a formar parte de ti y sin darte cuenta, todo es como una ensoñación. Comienzas a vivir cosas que hasta el momento solo habías visto en las películas, tales como serendipity y sin darte cuenta esa persona va ganando terreno.





(En esta etapa todo es idílico, las coincidencias de acciones cotidianas y gustos compartidos crean una esfera de perfección que ciega a los individuos. Aquí es donde comienza ha aparecer el termino: "DESTINO")

Sin ser conscientes de los hechos damos ese consentimiento implícito para dar el segundo paso en esa cosa extraña que sobrepasa la amistad, la cual todo el mundo a tu alrededor aprecia, pero tú pobre inconsciente estás cegado por el miedo y aún no tienes ni idea aún de como definirla.

2º. ¡LLEGÓ EL MOMENTO DE CONOCER A NUESTROS AMIGOS!: Está etapa es una de las más tensas y graciosas que vivirás, porque si bien conocer a sus padres es un mal trago, conocer a sus amigos es una prueba de fuego, a la que te enfrentas al escrutinio de todas esas personas que han oído hablar de ti y esperan que des la talla, tú (pobre de ti) intentas integrarte como buenamente puedes en las conversaciones, poniendo tu mejor sonrisa, e incluso a lo largo de la noche a medida que la confianza va "increscendo" incluso darte el lujo que participar y ser la protagonista de algunas de las bromas (pero sin pasarse que aún estamos intentando dar buena impresión). Pero sin duda la tensión comienza a palparse en el ambiente cuando los segundos trascienden y tú permaneces callada, porque las bromas ahora tornan alrededor de gente que aún no conoces. En ese momento es cuando comienzas a sentir que esa pieza del puzzle no encaja bien, que la incomodidad comienza a ser visible en tu rostro, el cual intentas esconder con alguna sonrisa pánfila al ver que todos excepto tú se ríen (esa sonrisa de ¿Alguien me saca de aquí? ¡No tengo ni puta idea de lo que se ríen!).




Del resto de los pasos ya hablaremos más adelante, porque sin duda hay algo que incita en mi una mayor incertidumbre, ese momento que te deja de fuego y rompe todos tus esquemas, si hay algo que saque de quicio a una persona cuando está conociendo a otra, sin duda alguna es que esta no deje de hablar de su ex. Pero aunque no os lo creáis hay algo aún más incómodo que eso.

Para los escépticos les daré la respuesta que tanto están ansiando...

Lo más incómodo es que su "EX" (esa persona a la que tú por obligación debes mejorar y no solo en físico, si no también en personalidad) sea su amiga...




En ese instante comienzas a plantearte la existencia de tantas cosas: ¿Porqué el cielo es azul? ¿Porqué las rosas son rojas? ¿Y PORQUÉ COÑO NO SE PUEDE LLEVAR MAL CON SU EX CÓMO TODO EL MUNDO?

Y claramente esto no es ser celosa (Já Já), cualquier persona normal puede llegar a entender que entre dos personas adultas, se decida el hecho de continuar por caminos separados sin necesidad de enredar unos con otros. PERO, el problema erradica en que tú como persona normal, aún no entiendes muy bien de que va la historia, intentas comprenderlo y poner buena cara si cabe.

Lo mejor de la historia llega cuando los pasos uno y dos se entremezclan, es decir, que sales a la calle con sus amigos, en ese instante es cuando comienzas a ver cosas en las que hasta la fecha no te habías percatado.

Os preguntaréis que puede ser tan incómodo, pues bien. Bajo mi humilde punto de vista, no puede haber ningún momento más incomodo que: Cuando llegáis todos a una cafetería y de repente a "su amiga" le da por querer probar el café, dulce y cualquier otro alimento o bebida, que "ese" al que tu consideras "tu amigo especial" posee en este momento. Y que sin duda, el en un alarde de generosidad y bajo  toda la normalidad del mundo le ofrece.

Mientras ocurre todo esto, tu estas en un tercer plano, observando como ella, esta chupando su pajita, su cuchara... y intentas mantener la compostura gritándote ¡QUE COSA MÁS RARA ESTOY VIENDO!

Sin darte cuenta tu mente ha desconectado de tu cuerpo, poniéndose en modo avión, para no sentir ni padecer ante aquella situación. De la cual vuelves a la realidad cuando alguien a tu lado te da un codazo, al haber visto la misma situación y te advierte de la cara asesina que tu subconsciente sin querer le esta dedicando a la pobre chica y a ese al que tu consideras "algo más que un amigo" (pero que comienzas a planteartelo).





Lo mejor de todo esta historia es que tu querido amigo se de cuenta del momento incómodo y acto seguido ¡TE OFREZCA A TI TAMBIÉN! Ahí es cuando tu conocimiento de todo hasta ahora deja de tener sentido, definitivamente no entiendes nada, tu mente hace "off" y te entregas a ese fantástico mundo de locos donde todos viven felices con sus casitas de caramelo.












sábado, 28 de diciembre de 2013

Breve relato - contraposición de la mente al corazón

Lo he tenido, lo he querido y lo he amado.

Pero ese sentimiento ahora aposentado en mi mente, ni era capricho de mis deseos, si no más bien, fruto de mi enajenada mente que ahora se aferraba en intentar mil y una vez más inventar planes maestros, para que la ruleta de la fortuna girará a su favor.

Necesitaba una vía de escape, algo o alguien que le dijera que era imposible continuar por ese sendero, la pared con la que se había cruzado era demasiado alta para ser escalada, demasiado ancha para ser rodeada y demasiado gruesa para ser demolida.

¿No lo ves? - Gritó el corazón - ¡ES ALGO IMPOSIBLE, DEBES RENDIRTE YA!


¿Qué es lo que quieres que vea? - Dijo la mente - ¿Aquello que todos os afanáis en explicar? 

Eso si lo veo, pero te diré mi querido amigo: "Sin lucha no hay derrota, ni victoria. Y aunque no podáis apreciarlo, las cosas más bonitas de la vida son aquellas que no podemos explicar. Esas que tienen suficiente fuerza por sí mismas de creer en lo que todo el mundo considera un sueño y conseguir hacerlo realidad".



domingo, 15 de diciembre de 2013

Esperar lo inesperado

Susan se estaba dando cuenta de que todo cambia, e inevitablemente todos cambiamos al ver como todo el entorno a nuestro alrededor va evolucionando sin distracción aparente, era inútil imaginar a alguien luchando contra la corriente. 

Pero ahora sin embargo, desarraigada de todo aquello que antes le causaba una extraña atracción por razones que su raciocinio llevaba intentando olvidar desde hacía ya mucho tiempo, se daba cuenta que nada de aquello ocurrido en un pasado tan lejano ahora, tenía sentido alguno. 

Su vida ahora comenzaba a tornar de un color verdaderamente camaleónico, para que centrarse en una gama monocromática pudiendo tener todo un arco-iris acorde a sus necesidades.

Cada día que pasaba estaba recuperando cada vez más una confianza en si misma que hasta el momento desconocía que podía tener. Las personas ya no le parecían tan amargas ni ajenas, ahora le encantaba relacionarse con ellas, dejar su vergüenza atrás y comportarse como si realmente no supiera lo que podría pasar mañana.

Era un nuevo modo de ver las cosas inteligible para muchos y lleno de vida y diversión para otros. Todo lo que produjera en ella un ínfimo malestar, por minúsculo e inapreciable que fuera para muchos lo esquivaba. No le apetecía rodearse de gente que se obcecaba en tener una sola verdad y una manera de pensar invariable e involuble, porque se había dado cuenta que el error no erradicaba en cambiar, si no más bien, en el hecho de no hacerlo, de mantenerse perenne con el paso de las estaciones.

Todo esto sumado a sus ansias de libertad y descubrir un nuevo mundo la llevaban de vuelta al pasado, como si de repente la vida le estuviera dando una segunda oportunidad y quisiera que ahora viviera y se desfasara como la niña alocada que no la dejaron ser, era hora de ser adolescente, de entender lo que era poder vivir una vida sin complicaciones, sin explicaciones, sin miedos...

Simplemente disfrutar, siendo conscientes de lo que tú misma esperas de ti. Cada lugar al que viajaba, ocupaba un hueco exquisito en su memoria y en su corazón, le enseñaba a aprender más y a discernir lo ignorante que aún era, viendo la inopia en la que se había sumido todo este tiempo.

Cada fiesta la hacía rejuvenecer y recuperar el tiempo que se le abstrajo, tornando su rostro con una expresiva sonrisa, ahora comprendía de lo que todo el mundo hablaba, comenzaba a entender al fin lo que todo el mundo experimentó con corta edad y le encantaba pensar que al menos se le brindaba la oportunidad de poder apreciarlo, ahora se daba cuenta de que la vida era un regalo, una caja de sorpresas en la que nunca se atrevería a mirar, porque preferiría no saber lo que le esperaba.

Ahora le gustaba más "esperar a lo inesperado".

Por eso cuando abrió los ojos y miró en su teléfono para ver la hora, apreció un cambio un tanto inusual, alguien le había escrito a lo largo de la noche.

Creía que el sonido que escuchó de madrugada, simplemente era una parte más de uno de sus apacibles y agradables sueños, pero se equivocaba.

Al pulsar sobre el, una descarga de adrenalina cautivó todo su cuerpo y la dejó en shock.

sábado, 30 de noviembre de 2013

Tiempo

El mundo para sus ojos había cambiado, que tenía aquella chiquilla que lo hacía comportarse como un irreverente adolescente, no sentía nada más que deseos de provocarla, y hacerla sonrojarse.
Le encantaba ese toque de timidez tan dulce e irresistible que invitaba a su lado oscuro a ser irreverente.

Esa mirada burlona, que ocultaba sus ojos, en bajo el sonido de su risa, era como una irrefrenable atracción sobre natural, sentía como si ahora ella fuera su centro de gravedad.

Su dulzura y belleza le recordaban a Audrey, era demasiado bella para ser tan dulce y demasiado dulce para darse cuenta de lo preciosa que era.







Apenas había pasado con ella una hora, y el deseo de la curiosidad por saber más de aquella dulce mujer, se había instaurado perenne, en su cabeza.

Sin entender el cómo, ni el porqué... Quizás una serie de factores multicausales estaban influyendo en su descarriado e irreverente comportamiento, como podía tan si quiera osar a atreverse a pensar en aquella chiquilla, que posiblemente solo tuviera 18 años, el iba a cumplir 33, por poco doblaba su edad.

Esto no lo único que conseguía era hacerle pensar que la crisis de los precuarenta, ya estaba haciendo mella en él, por eso se fijaba en las niñas. Aunque había que reconocer que para tener esa edad, lo había dejado asombrado, seguramente ella estudiara algo relacionado con el tema y por eso sabía sobre ello.

Sin darse cuenta su sistema autónomo decidió actuar por cuenta propia, como siempre.
Cogió el móvil de Paula, para mirar sus contactos, y apuntó en el suyo el número de Susan. Sin pensar en las consecuencias que podía acarrear aquella situación.

- ¿Qué haces?

- He apuntado el número de Susan, quiero saber si puedo hacer algo por ella, es lo mínimo, si no fuera por ella...

- Te entiendo, la niña es un primor, a la pobre le has tenido que dar un susto... Igual que a mí.

- Lo siento

Acto seguido Paula se acercó a él dándole un casto beso en los labios.

- Pensé que después de la pelea de esta mañana, quizás no nos volviéramos a ver más... Pero si la vida te ha dado otra oportunidad, creo que debe ser por algo.

Alex miró para otro lado, no le apetecía tener esta conversación, porque sabía de sobra que si continuaba por ese camino, al final acabaría recordando el motivo de la pelea y volvería a salir a la luz.

Y como no era ni el momento, ni el lugar adecuado. Decidió evitar esa conversación cambiando sutilmente  de tema.

-Estoy cansado cariño, si no te importa voy a descansar un rato, que hoy ha sido un día muy duro.

-¿Quieres que me quede?

- No te molestes, si tu también tienes que estar bastante cansada, vete a casa y no te preocupes por mí, ¿Dónde voy a estar más cuidado que aquí? Y de todas formas mañana seguramente me den el alta, así que no tienes nada por lo que preocuparte.

-De acuerdo, pero si necesitas algo, ¡Llámame!

- Lo haré, no te preocupes.

Y ambos se despidieron con un recatado beso en los labios. Era curioso ver como todo podía cambiar en tan poco tiempo, esta mañana ambos estaban decididos a dejar su historia, y acabar con esa farsa y ahora, sin embargo, era como si el contador se hubiera puesto a 0. Era un inepto si no se sentía agradecido con ella por todo lo que había hecho por él. Pero eso no cambiaba lo que sentía.

Su relación se había apagado, Alex ya no se sentía nada atraído por Paula, había comenzado a hablar con otras mujeres, e incluso a fijarse en ellas de una manera diferente...

La historia con Paula hasta la fecha era bonita; ellos se conocieron en la facultad, y sin darse cuenta lo que empezó como una inocente amistad, se fue tornando en un peculiar cariño, y sin darse cuenta se enamoraron. A Alex le encantaba Paula porque estimulaba su imaginación y creatividad, juntos formaban un gran equipo, nunca discutían y aunque compartían unos ideales que se diferían, sabían compaginar sin problemas sus aficiones.

Pero cuando se fueron a vivir juntos, todo eso cambió por completo, el trabajo ocupaba gran parte de la vida de Alex, apenas podía dedicarle tiempo suficiente a Paula, porque sus proyectos de investigación requerían que pasara mucho tiempo fuera del país. Por lo que él aún no se planteaba la idea de formar una familia más estable, y acabar atándose a los convencionalismos que impuso en su día la sociedad, la sola idea lo agobiaba, el se sentía demasiado joven para tener hijos y dejar de viajar, para acabar dando clases en la universidad a fin de buscar esa tranquilidad y acomodamiento.

Y eso era algo que Paula no entendía y l reprochaba día tras día, de ahí el motivo de sus infinitas discusiones, de sus reproches y de ese ambiente constante de crispación, ya nada era como antes, los dos habían cambiado, él no recordaba la última vez que estuvo bromeando y riendo despreocupadamente con Paula, porque eso hace mucho tiempo que se marcho.

Paula adopto un tono de acritud y despotismo, que laceraba a Alex, con cada pequeño gesto, era una situación insostenible, y en definitiva. Su amor se acabo.

Sin darse cuenta Alex había permanecido tan ensimismado en sus pensamientos, que no fue consciente de la hora que era, solo sentía que a su apesadumbrado cuerpo, le apetecía descansar.

Miró la hora en el reloj que había colgado en la pared, las 00:30 - Quizás aún no sea demasiado tarde, es estudiante, seguramente se acostará más tarde. - Pensó.

- Buenas noches Susan, por lo que se ve mañana me darán el alta, así que volveré a casita, si no es mucha molestia me gustaría quedar contigo la semana que viene, que seguramente habré recuperado mi movilidad, para invitarte a un café, como ya te comente esta tarde, es lo mínimo que puedo hacer por ti, ya que me siento en deuda contigo, además estoy en desventaja, tu sabes a lo que me dedico y tu para mí sigues siendo toda una incógnita, la cual he de decir que considero bastante interesante. Un saludo Alex.

Al enviar el mensaje, miró su última hora de conexión, era hacía unos pocos minutos. Alex encendió la televisión, mientras esperaba la contestación y sin darse cuenta fue preso del profundo sueño.


viernes, 29 de noviembre de 2013

Cómo explicar lo inexplicable

Al salir de allí corriendo, necesitaba frenar aquellos pensamientos que inundaban su mente, no quería pensar.
 En ese momento era lo único que no debía hacer, ya había tenido esa sensación antes o al menos eso creía,  si seguía prestándole una atención innecesaria a su meditabunda ilusión, acabaría de la misma manera, inevitablemente una vez más.

Saco su ipod y sintonizo aleatoriamente una cadena de radio, ya estaba cansada de escuchar siempre la misma música, ahora mismo no necesitaba un control innecesario sobre sus gustos, dejándose guiar por la comercialización de la industria.

¡Nada! No había nada que se reflejara con lo que quería sentir. Así que sacó su móvil, entro en youtube y escribió una palabra al azar.

- ¡Esto era lo que estaba buscando!

 En ese momento una melodía de piano comenzaba a tocar y se introdujo en su pensamiento sacando todo lo demás, expresándose por sí sola, todo lo que hasta el momento tenía en su cabeza fue desapareciendo, como si cada nueva nota pudiera caracterizarse con cada pensamiento.







Sin duda aquella melodía quería formar parte de ella, acrecentando en su interior la sensación de paz y devolviéndole esa ansiada tranquilidad, que brillaba por su ausencia.

Cuando acabo la música supo que todo lo que andaba buscando estaba en esas notas,"Escuchar lo que estoy pensando" era el nombre de la canción y Susan supo que se encontraba en el momento y en el lugar adecuado para que algo tan simple pudiera expresar de una manera tan sencilla y bonita, lo que ni ella atisbaba a entender.

El mundo esta compuesto por casualidades que surgen sin más, momentos que sin darnos cuenta preceden a otros que lo cambian tu vida por completo. Otros momentos, sin embargo, tienen la fuerza por sí mismos para conseguirlo.

Mientras caminaba al amparo sola por la calle, sus manos comenzaron a enfriarse, las metió en los bolsillos al amparo del calor que tanto necesitaba, curiosamente ese calor avivaba sus pensamientos y la dejaba poner en orden su caos.

 Susan siempre se mostraba reacia a creer en lo desconocido, por ejemplo nunca había creído en la existencia de un solo ser omnipotente, como el creador del universo y de todo lo que la rodeaba, ella se centraba más bien en hechos probables, y más al alcance de la ciencia. Le gustaba leer sobre temas, que a la mayoría le resultaban un tanto ilusorios y poco creíbles, por eso lo mantenía en secreto. En una sociedad que aún lucha por su progresivo desarrollo, en el que la gran mayoría aún se deja guiar por las cadenas del convencionalismo, salirse de la norma es objeto de incomprensión, siempre ha sido así y siempre lo sera. 
Esta al alcance de muy pocos descubrir la realidad que encierran los secretos, de poder demostrar que creencia es la correcta, porque cada ser humano tiene derecho a tener la suya propia, sin tener que dejarse influir por lo correcto. 

Y lo que más le fascinaba de todo era darse cuenta que sentir aquello, era autodescubrirse a sí misma, y que la música era la gran culpable de sus momentos de reflexión, de muchas de las aclaraciones, de su toma de decisiones en cuanto aparecía un cruce de caminos con una insalvable decisión inmediata,lo más que tenía que hacer era buscar la música que la hiciera reflexionar en el camino correcto.

Susan añoraba el deseo de aquello que no fue y pudo a ver sido, le encantaría haber tenido un don, como aquellos genios, que podían plasmar todo lo que pensaban a través de las notas de su piano, para hacer llegar al mundo sus sentimientos.



                           


De esta manera podría mandar un mensaje implícito, llamando a la ansiada calma.









La teoría del caos

Si Susan hubiera sido remotamente consciente de lo que pasaría cuando entrara en aquella habitación probablemente, no hubiera cruzado aquel límite, no habría pasado de aquella linea imaginaria que marcaba la diferencia entre la realidad y la ficción, en la que acabaría viéndose inmersa.
Su vida hasta entonces, estaba girando en torno a la teoría del caos, cada pequeño paso que daba en este frágil presente, advertía a cambios colosales de su futuro próximo. 

"La inconsciencia es la mejor de las conciencias"

Y actuando sobre lo desconocido guiándose por su sentido de la responsabilidad, llamó a aquella puerta entreabierta.

- ¡Adelante!

Al oír aquella voz, Susan no estaba segura si era él, o se había equivocado de habitación. Aunque todo aquello sucediera hacia unas pocas horas, no había prestado atención a como era aquel hombre, con tanta confusión, apenas tenía un recuerdo nítido de su cara.

Al entrar en la habitación Susan fijo su mirada en aquel hombre que estaba tumbado en una cama, mirando la televisión sin interés aparente, Susan se quedo en su rincón expectante, esperando una señal, se sentía tan culpable, al verlo allí tan frágil y vulnerable aquel hombre estaba en aquella situación por ella. No era justo que pensara que era su culpa, pero, en cierto modo era la realidad.

Alex se quedo mirando en silencio a Susan mientras observaba como esta, mantenía su cabeza alicaída y su mirada parecía centrarse en las baldosas desgastadas del suelo del hospital, como si buscara alguna solución a sus atormentados pensamientos allí abajo.

- ¿Buscas algo?

Susan recupero la consciencia que había perdido por un instante, para enfrentarse a la realidad, dejando atrás sus pensamientos.

- Lo siento, estaba...

- Es tu mundo, ¡Si, desde este angulo se apreciaba bastante bien!

Susan sintió una punzada de pudor, no conocía de nada a aquel hombre y ya se aventuraba a mofarse de ella.

- ¿Puedo pasar?

- Sí, claro ¿No, estarías esperando a que te diera permiso?

- Es de mala educación entrar en los sitios sin antes preguntar.

- Pero creí que la pregunta venía ya implícita en la llamada a la puerta.

Aquel hombre la estaba dejando fuera de juego y apenas la conocía, iba a ser difícil mantener una conversación con él sin intentar estar a la defensiva.

- Estas habitaciones por lo general suelen ser de dos personas, no es muy común que haya una sola persona, como en este caso, y es más yo aún no se si eres tú la persona a la que he venido a ver, por eso es mejor mantener una distancia prudencial hasta que la persona te vuelve a dar su permiso.

-En ese caso, ¿Que te impide hacerlo? Porque aún no me has preguntado quién soy.

Aquel hombre estaba exasperando a Susan, aquel tonillo irrisorio que empleaba para dirigirse a Susan la sacaba de quicio.

- ¿Eres Alex?

- Sí, soy yo.

-¿Sabes quién soy?

- No, no me suena de nada tu cara.

- Yo soy...

Alex comenzó a reírse.

- Claro que se quien eres, Paula me dijo que vendrías y no se me olvida una cara que he visto tan relativamente poco...

- Vaya, veo que estás de muy buen humor, ¡Me alegro!

- Yo siempre, por cierto ¡Gracias por todo! Siento haberme quedado contigo.

-Bueno al menos estás bien.

- Si, bueno a excepción de esto...

Alex se quitó a sabana que cubría su pierna, que ahora estaba completamente vendada.

- Susan siento haberte asustado esta mañana, te has portado muy bien conmigo.

- ¡Oh! No tiene importancia, no te podía haber dejado allí tirado hombre, es lo normal en esos casos.

- Cualquier otra chiquilla se hubiera desmallado al ver tanta sangre o hubiera corrido despavorida.

- Bueno, supongo que llevo ese instinto por dentro, solo intento ayudar nada más.

- Siento lo de tu pañuelo...

- ¿Qué?

- Llevabas un pañuelo muy bonito, que has usado para taparme la herida, y se ha quedado hecho un desastre.

- No te preocupes, esas cosas pasan.

- Me siento en deuda contigo, esta mañana, por poco te atropello, te he dado un susto espantoso, por tu ropa deportiva imagino que he impedido que fueras a hacer ejercicio y encima he estropeado tu pañuelo favorito ¡SOY LO PEOR!

- No dramatices hombre, que tampoco es para tanto.

- ¡ Lo se! solo estaba metiéndome en el papel, porque todo esto parece de película.

Al oír esto Susan no podía dejar de reír, definitivamente aquel hombre estaba loco.

- El golpe ha debido de afectar a tu cordura ¿Te lo han mirado?

- No te preocupes, si esto viene de fabrica.

- ¿Sabes que el gobierno da pagas para la gente en tu estado?

De repente el tono de burla de Alex se volvió seco:

- ¿No tienes vergüenza? Mira que reírte de mí de esa manera, ¡Ni que estar aquí enclaustrado con la pierna inútil fuera decisión propia!

- Lo... si..ento, no quería...

Sus palabras se vieron interrumpidas por una sonora carcajada.

- Eres tan inocente.

Susan se puso enrojecida por la ira, era horrible como aquel hombre jugaba con sus sentimientos a su  antojo y la avergonzara continuamente.

- Eres un...

- Un hombre increíble, lo se.

- No era esa la palabra que estaba buscando precisamente. Mas bien, odioso, ¡Dime que no eres payaso en tu tiempo libre!

- ¿Me estás insultando?

- No, solo te he preguntado a lo que te dedicas.

- Aunque te lo explicara no lo entenderías.

- Quizás te sorprenda, no me subestimes, solo porque te has reído de mi aprovechando que no conozco tu carácter.

- ¿Sueles mirar al cielo?

- ¿Que clase de pregunta es esa? Todo el mundo lo hace, que yo sepa.

- Hombre, cuando te he visto hoy, estabas ensimismada mirando las baldosas.

Susan sintió como sus mejillas ardían, y no sabía si era por la vergüenza de que aquel ser la hubiera visto en su mundo paralelo, o por el continuo bombardeo que él hacía sobre su persona.

- Eres odioso ¿Lo sabías?

- Me lo dicen muy a menudo.  ¿Sabes lo que son las estrellas?

Susan ya ni tan si quiera se limito a contestar, simplemente le dedico una mirada reprobatoria, que llevaba un mensaje implícito a voces.

- Supongo por esa mirada que quieres matarme, y que sabes lo que son... Bueno pues mi trabajo en parte esta dedicado a ellas.

- ¿Me estás diciendo, que eres astrónomo?

- Por lo que veo sabes de lo que se trata, creía que con tu edad solo entendías del whatsapp.

- Pero que...

- Perdona que te corte tu momento de indignación pero acabare de contestarte a tu pregunta. No soy astrónomo. Más bien soy físico. 

- ¿Te estás riendo de mí? 

- No, esta vez te prometo que no.

- Bueno aún no se lo que valen tus promesas, pero no tenes pinta de físico.

- Si no me crees, puedes preguntarle a Paula cuando vuelva.

- No es necesario creo que haré la comprobación por mi misma.

- Por curiosidad, si eres lo que dices ser ¿Que sabes sobre la energía oscura?

- Mmmm ¿Eso salía en la guerra de las galaxias?

- Sabía que era un farol.

- La energía oscura es la que está presente en todo el espacio, produciendo una presión que tiende a acelerar la expansión del Universo, resultando en una fuerza gravitacional repulsiva. Después del descubrimiento del bosón de Higgs, la ciencia se está centrando en descubrir el ¿Porqué? De esta energía, porque hasta ahora es la más desconocida. Y se estima que el universo esta compuesto en un 68,3% de ella, por lo que claramente nos lleva a la conclusión de que lo mejor aún esta por conocer.

- ¡WOW! Me has dejado sorprendida, y no creo que sea una casualidad que entiendas sobre el tema, así que tendré que creerte.

En aquel momento Susan tenía la sensación de estar delante de una persona con una mente prodigiosa, aunque aparentemente no lo denotaba, era demasiado joven, la imagen que ella tenía en su cabeza sobre las personas que entendían sobre temas así era otra que difería bastante de la que tenía frente a ella, en aquel momento.


- ¡Bah! Sabía que me ibas a preguntar eso, así que me lo prepare antes de venir, no te creas que se tanto. Lo que me sorprende es que lo sepas tú.

- Que te pensabas que solo los viejos con pajarita sabían de esos temas.

Entre risas Alex le pregunto:

- No se, ¡Dímelo tú! Porque estoy seguro que no esperabas que yo supiera sobre el tema. 

Susan se quedo sin palabras, aquel hombre le parecía tan interesante que se quedo sin saber que decir, por miedo a que juzgara su desconocimiento.


- Yo no se sobre el tema la verdad, simplemente leo por curiosidad.

- La curiosidad es el principio de todo Susan, no te subestimes.

En ese momento entró en la habitación Paula, interrumpiendo aquella aura que se había creado entre ambos.
Susan se levantó para saludarla y recibir gratamente sus agradecimientos, miró volvió a mirar a Alex, y vio su sonrisa de satisfacción en la mirada.

En ese momento comprendió que había llegado la hora de irse de allí, aquel hombre la estaba poniendo demasiado nerviosa.

- Bueno ha sido un placer, pero me tengo que ir ya, ¡Se me hace tarde, y aún tengo muchas cosas que hacer!

- ¡Vaya! ¿Tan pronto? apenas he tenido tiempo de agradecértelo ¿Alex que le has hecho a la pobre? Se que puede ser muy bocazas de vez en cuando, pero no se lo tomes en cuenta.

- No te preocupes no ha sido él, es que tengo prisa.

- Bueno pues muchas gracias de todos modos. 

Alex le sonrió y le dijo:

- Ha sido un placer Susan, me gustaría poder compensarte esto de verdad.

- No es necesario en serio.

- Insisto, me gustaría poder volver a disfrutar de tu compañía.

Susan enrojeció, agacho su cabeza y comenzó a andar.

- No es necesario, ¡Cuídate! ¡Adiós!

Y salió corriendo de allí.