Antes de llegar a pisar tierra firme, Susan comenzó a reírse al recordar la noche anterior.
Esa noche quería despedirse de Amanda, porque si las cosas salían bien, no la volvería a ver hasta que no pasaran unos meses. Querían hacer algo especial, pero como era un miércoles, no sabían con exactitud muy bien lo que hacer.
Así que Susan que llevaba años sin poder ir al cine, porque a Hugo no le gustaba, decidió ese día ir en plan parejita con Amanda.
Esa noche fueron a cenar y después entraron en la sesión golfa. Como ni Amanda ni Susan se habían informado con anterioridad de las películas que había en cartelera, fueron ojeando la cartelera a ver cual les llamaba más la atención.
Amanda se decantaba por Madagascar 2 pero a Susan no le acababa de convencer, le apetecían emociones más fuertes.
Y entonces vio un cartel que llamo su atención:
- Amanda mira esta tiene buena pinta ¿Sobre que ira?
- ¿Tu estás segura? Yo creo que prefiero la otra...
- Espera que le pregunte al chico del mostrador de que va.
...
- Perdone.
- ¿Si? ¡Dime!
- La película esta de Prometheus ¿De que va?
- Pues trata de un grupo de exploradores, que va buscando los orígenes de la tierra.
-¡Ah! Suena interesante. ¿Lo has oído Amanda?
- Si, bueno, yo sigo opinando que la de Madagascar...
- ¡Anda Amanda no seas peque!
- Bueno, pero yo te aviso que como durante los primeros 5 minutos, salga algo feo, el resto de la película no me va a gustar.
- ¡Que siiiii! Venga anda.
Ambas se compraron sus palomitas, seguían charlando sentadas en las butacas del cine, comentando incrédulas lo que sucedería al día siguiente, cuando se apagaron las luces, y dejaron de salir los anuncios la primera imagen que vieron fue esta:
Susan miró con estupor hacia su derecha, que era donde se encontraba sentada Amanda, y para su sorpresa la vio muy atenta a la película, Amanda cogió un puñado de palomitas se las llevó a la boca, dio un sorbo a su Coca cola y le dijo a Susan sin mirarla:
- Pues no que esta bueno el tío y todo... Yo no se tú Susan, pero yo...¡Me lo tiraba!
Susan que en ese momento estaba dándole un sorbo a su Coca cola lo esparció por la butaca de delante, (segundos más tarde dio gracias porque en ese momento no hubiera nadie sentado delante de ella).
Al ver esa imagen de su amiga luchando por no ahogarse a Amanda le dio un ataque de risa posesa, cuando Susan recupero la estabilidad al ver que Amanda estaba descompuesta riendose, comenzó a reírse ella también y las dos locas acabaron llorando de la risa y con un fuerte dolor abdominal por el esfuerzo. Era imposible concentrarse ya en la película les había atacado el pavo a ambas, y el resto de la película lo pasaron haciendo comentarios ingeniosos, y riéndose como si de una comedia se tratara. Cuando vieron a aquel ser horrendo descomponiéndose en ceniza. Susan le dijo a Amanda.
- Hay que ver Ami, no me gusta ese chico para ti, mira que desaparecer convirtiéndose en polvo, sin apenas haberte dado su número.
Amanda la miró con una sonrisa socarrona y dijo:
- Nota para mí: No dejar que Susan vuelva a elegir una película en su vida.
Y siguieron riéndose, hasta que la mujer que estaba sentada a su lado, las miró con mala cara y les pidió que se callaran, tras disculparse Susan siguió metida en la película comentando las escenas con Amanda.
De momento nada raro, eran un grupo de exploradores que iban analizando jeroglíficos, y querían respuesta a sus preguntas, cuando consiguieron que una empresa les subvencionara el proyecto, para ir al planeta que les indicaban los jeroglíficos, la película comenzaba a ponerse realmente interesante.
Pero... Cuando llegaron a ese planeta, la película dio un giro de 360º y las imágenes que comenzaron a verse eran una cosa así:
Y sangre, sangre y más sangre.
- Maldita sea Susan ¿Dónde coño me has metido? ¡Que yo soy una cagada! ¡Estoy viendo que esta noche duermo con mi hermano!
- ¡Dios tía! Si me esta dando asco hasta a mi, te aseguro que si no me salgo del cine es porque he pagado 6 €
- ¿Si? Pues sabes una cosa... Creo que me debes 6€. ¡ Y que no te engañe mi sonrisa! Ahora mismo mi furia hacia a ti la llevo contenida.
Susan no podía parar de reír. Bien era cierto que la película más fea no podía ser, pero esa noche estaba claro que iba a ser inolvidable.
En ese momento el niño pequeño que estaba junto a su madre se metió debajo de la butaca llorando, porque había visto que uno de los gusanos, salía por el ojo de uno de los protagonistas, y Susan al ver a su madre tan ensimismada en la película le hizo un gesto.
- Perdone, pero ¿No ve que su hijo tiene miedo?
La mujer, con gesto enfadado cogió al pequeño y salió del cine. Amanda miró a Susan y comenzó a reírse.
- Parece ser que se la has devuelto. Pero si te digo la verdad a mi no me han faltado ganas de agarrarme a la otra mano de la señora para que me sacara de aquí.
- Venga Ami que ya queda poco para llegar al final.
- Si lo peor de todo es que encima tengo curiosidad por saber lo que pasa.
- Si tu supieras que lo gracioso es que no me he salido, por no desperdiciar el dinero y la mitad de la película la estoy pasando con los ojos cerrados.
- Si pero este sonido envolvente, no te deja escapatoria, aunque cierres los ojos no pierdes el hilo de la película.
- He de admitir que es fea de cojones.
- ¿De verdad? (Con tono sarcástico) ¡ Oye pues si no lo dices yo ni me doy cuenta!
- Lo siento Ami.
- No si tu estaba claro que querías que esta noche fuera inolvidable, espero que esta noche cuando no pueda dormir te piten los oídos, por lo mucho que me estoy acordando de ti.
- Bueno así al menos tendré la certeza de que no te olvidaras de mi cuando me marche, porque apareceré en tus pesadillas.
- ¡Deja de reírte de mi maldita!
Cuando al fin acabo la película y ambas subieron al coche para volver a casa, se hizo el silencio...
- Bueno Susan sabes lo que le diré a mi madre cuando me pregunte por la película.
- Sorprendeme.
- Que era asquerosa, pero que tengo agujetas en los mofletes de tanto reírme.
- Jajajaja ¡Te voy a echar mucho de menos! ¿Lo sabes no?
- Lo se, ¿A quién si no vas a engañar con falsas promesas de ver una película bonita?
- ¡Oye que yo también lo he pasado mal!
- ¡Faltaría más! Si es que era para pasarlo ¡Vaya tortura!
- Lo bueno es que nosotras hasta en situaciones así vemos la parte de humor.
- Ya me he dado cuenta...
Entonces llegaron a casa de Amanda, Susan la dejó en la puerta y se despidieron entre besos y abrazos. Era innegable que ambas se querían con locura.
Y aunque Susan creía con total seguridad lo que decían de que el amor para toda la vida no existe y que a todas relaciones de pareja les dura la pasión y la atracción como mucho 4 o 5 años.
Bien era cierto que había otro tipo de amor que para Susan si era eterno, el amor de la verdadera amistad. Ese amor era el que sentía ella por Amanda y viceversa, ahí daba igual todas las cosas que pasaran y las adversidades que sufrieran, al final siempre se lo tomaban con un humor, y acababan reforzando aún más los lazos que las unían, era increíble como se habían adaptado la una a la otra desde que eran pequeñas, estaba claro que si la teoría de las almas gemelas existía Amanda era la de Susan, en todos sus años de amistad, jamás habían discutido, aunque existieran discrepancias entre ambas.
Y ahora que Susan estaba llegando a su destino, la echaba tanto de menos, después de pasar todo este año a su lado, hacer esto sola le venía un poco grande. Pero era lo que necesitaba para seguir avanzando.
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